Cuando termino de escribir mi entrada, regreso a cortar todo lo que considero que podría herir a personas de mi círculo cercano y bloguero. Me autocensuro. Sobre todo porque me encanta la política y la crítica social y eso siempre causa broncas.
Prefiero querernos que buscar quién tiene la razón. No quiero tener la razón. Quiero tener amigos. Y los tengo, aunque no sé cómo haríamos si tuviéramos que enfrentarnos en una guerra, o en una lucha si estamos en bandos diferentes en lo político, en lo espiritual, y a veces en lo conductual.
Dejé de escribir lo que pueda afectar a los que quiero.
Pero me resulta fascinante, cuando dejo de decir algo y algún lector logra ver lo que no dije y eso me hace sentir muy bien. Así me sucede a menudo con algunos, en que parece que vivimos en el mismo barrio, con estilos de educación, costumbres, muy parecidos, siendo que estamos en lados muy lejanos.
Se despliega magia pura. Tener un buen lector, generoso, o varios, justifica todo el tiempo que uno puede estar con la pantalla abierta y tratando de ver "qué decir hoy".
Amigos, gracias. La mayoría son inspiración y compañerismo.
Me ha encantado este post que nos compartes. Pensar en los demás antes de publicar no es fácil. “Prefiero querernos que buscar quién tiene la razón” es de una sabiduría enorme y me ha gustado mucho encontrarla ahí.
ResponderBorrarNo es fácil escribir y contentar a todos y en este caso de los blogs resulta complejo porque el espacio para debatir es limitado y la educación y el respeto siempre deben primar. Sin buscarlo formamos una pequeña comunidad donde al menos en mi caso buscamos compartir y enriquecernos con nuestras propias experiencias.
Yo llevo unos días meditando una decisión que no me resulta fácil y que no sé si llegaré a tomar, pero que tiene mucho que ver con lo que cuentas.
Un abrazo.
Sobre tu decisión, "compartir y enriquecernos" debe ser lo que te sirva para tomarla. Hay mucho con lo que puedes sumar desde tu posición. Lo que estamos viviendo nos obliga a buscar concordia, unión, paz. Ve por ahí. Busca que a alguien le sirva a sentirse bien on por lo menos, nos sentirse tan mal.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo!
Cundo durante un tiempo leemos a las mismas personas aprendemos a leer entre líneas, unas veces se nos nota y otras guardamos el secreto. Un abrazo desde mi minivacaciones
ResponderBorrarY de esa lectura entre líneas, tú eres un claro ejemplo, Ester.
BorrarUn abrazo hasta donde andes en tus vacaciones.
Si está bien escrito se lee hasta la inmanifiesta intención...
ResponderBorrarLa mayor parte de lo que significa algo escrito, la realiza el lector.
BorrarUn fuerte abrazo.
Qué cierto, la comunicación es así de extraña, hay captaciones increíbles...
ResponderBorrarUn abrazo, Sara
Gracias, Milena.
BorrarUn abrazo.
Sí... la autocensura a veces es necesario si no quieres estar en bronca todo el rato. Aunque yo cada vez me autocensuro menos...
ResponderBorrarSalud Sara
Me gustas mucho tu manera de comunicar.
BorrarUn abrazo.
Es que lo que importa es la esencia de cada uno, Sara, un abrazote!
ResponderBorrarCoincido contigo, María Cristina.
BorrarUn abrazo grande.
Venga de donde venga, si creo que la censura es horrible, imagina la autocensura. Los que nos quieran, que sea por nuestras imperfecciones.
ResponderBorrarUn verdadero lujo, si tienes personas así.
BorrarUn abrazo.
Prefiero que mis lectores imaginen lo que quieran con mis posts, pero no cambio o censuro nada. Otra cosa es que no me gusta lo malsonante ni lo ofensivo y entonces me contengo. ;)
ResponderBorrarCada cual tiene su criterio y haces bien en elegir el que consideres más oportuno, pero cuanto más directa seas, mejor.
Besos, Sara.
Prudencia y educación que te distinguen.
BorrarUn abrazo.
"Soy moderado hasta que me tocan las pelotas"... decía no sé quien.
ResponderBorrarEn este mundo donde una tiene que ir con pies de plomo y, no porqué ofenda, sino más bien por lo que se entienda, es muy difícil a veces interpretar lo que se quiere decir, no ves la expresión de quien escribe y a veces ni las intenciones. Todos podemos ser muy correctos, aunque a veces siéndolo, ponen en tu boca (en tu mano) lo que nunca has dicho (escrito).
La censura es mala incluso para quienes censuran, mejor decirlo como lo sientes, porque al final no será al gusto de todos y tú te habrás dejado un montón de palabras en el tintero. ;-)
Besos, Sara.
De todas formas pienso que hay muchas cosas que no decimos y resulta una buena decisión el no hacerlo.
BorrarUn fuerte abrazo.
Pues Sara, de pronto es mejor que "desafiaras" a tus lectores. Tal como si usaras un filtro. Los que opinen distinto a ti y debatan, con altura de miras, con respeto, y todavía así se queden, esos sí que pasan la prueba del compañerismo bloguero. Otros se irán. Y está bien, nadie está obligado a quedarse. Pero tampoco, creo yo, a complacerlos. Va un abrazo. Y ánimo, suéltate.
ResponderBorrarFavorablemente son más las personas con un buen criterio de quienes tengo mucho que aprender, así como de ti. Muchas gracias.
BorrarUn abrazo.
Lo coherente se debería comprender independientemente de la ideología, pero no es así, lo vemos en programas de la tele, las redes sociales, en la calle y un larguísimo etc. Es tema de discusión muchísimas veces. Porqué? porque siempre hay alguien exasperad@, sin respeto y que no sabe debatir cuando se le niega la razón. Un tema complicado por esa u otras razones.
ResponderBorrarUn abrazo enorme, Sara 🍀 y para C... mimitos🐾
Bastante complicado. Por eso, en muchas ocasiones es mejor guardarse opiniones, porque no resolverán ningún problema y en cambio si pueden crear nuevos problemas.
BorrarUn abrazo enorme también para ti, con lo que corresponde a K. 🐾🎈
Es valiente admitir que la autocensura nace del cariño y no del miedo. Escribir "lo que no se dice" es un arte; creas un espacio donde el lector generoso completa el rompecabezas. Es curioso cómo internet, que suele ser un campo de batalla, se puede convertir en ese "barrio común" donde gente de mundos opuestos se entiende sin necesidad de gritar, porque prefiere los puentes antes que los muros.
ResponderBorrarSaludos Insolentes!!
Te agradezco muchísimo que has resumido justamente lo que traté de decir en esta entrada.
BorrarUn saludo muy afectuoso.
Llevo años leyéndote y muchas veces leo entre líneas lo que dejaste en el tintero, creo que ya nos conocemos bien.
ResponderBorrarFuerte abrazo!
Estoy segura de que si sabes cuándo sucede, además porque nuestra idiosincrasia es muy parecida.
BorrarUn abrazo grande.
Yo utilizo personajes para burlar a la autocensura cuando veo que algo que escribo puede herir...
ResponderBorrarNo sé si es buena solución pero es lo que hago.
Besos.
Sara, entiendo perfectamente lo que expresas. Esa autocensura que nos imponemos para no herir a quienes apreciamos es, a veces, una muestra de respeto y de amor, aunque también nos deje con la sensación de haber dejado algo sin decir. Es realmente difícil mantener la ecuanimidad, sobre todo cuando la sensibilidad ajena puede sentirse con facilidad herida por una palabra mal interpretada. Coincido contigo en que vale más conservar la amistad que tener razón. Y cuando, aun callando algo, un lector percibe el fondo no dicho, se produce esa magia de la comprensión profunda que tanto reconforta.
ResponderBorrarSaludos