Siempre la vida
encuentra la manera
de ponernos en escena
mensajes estimulantes.
Sin importar lo mal
que esté el mundo hoy
o lo todavía peor
que pueda estar mañana.
El mar, imposible
de revuelto para unos,
en cambio facilita
la merienda al pelícano.
--Eso deja ver
el aplomo y la confianza
con que baja y pesca
infaliblemente--
Calma.
*Imágenes de antier de Irly Martínez Durán. Que no sepa que se las he robado.


¡Qué bellas imágenes!.
ResponderBorrarMuy feliz primavera.
Un abrazo.
Gracias, Amalia. Igualmente... ¡Feliz primavera!
BorrarUn abrazo.
Me encantan las marinas. ecibamos con buena disposición a la primavera, a ver qué nos depara...
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias, Mari Carmen. Esa buena actitud será la buena fórmula.
BorrarUn abrazo.
Sobre el mar de la calma, planea una solitaria gaviota sobre unos versos anisados. Saludos desde Colombia.
ResponderBorrarGracias Guillermo por tu buen comentario.
BorrarSaludos de correspondencia hasta donde estés en Colombia.
Al ver estas imágenes de la naturaleza, te das cuenta que en ese mundo todo sigue su rumbo, el sol poniéndose y el pelícano buscando su comida, tal como debería ser la nuestra, en calma.
ResponderBorrarBesos, Sara.
El mundo siempre está muy lindo, ofreciéndonos lo mejor de si mismo, con todo y lo mal que actúan algunos seres inhumanos.
BorrarUn gran abrazo, Paula.
Me gusta tu visión: mientras el mundo se revuelve, el pelícano cena. Es un gran elogio a la confianza y a saber leer los mensajes que la vida nos regala en mitad del desastre. Que manera tan limpia de reflejar el aplomo.
ResponderBorrarSaludos Insolentes!!
Muchas gracias, tu percepción es un gran regalo para mí.
BorrarUn abrazo.
El mundo sigue i sigue.... nosostros, sólo una anècdota màs !.
ResponderBorrarBellas imàgenes, felicita a la autora , aunque sea disimulando un poco ! hehehe
Un abrazo ; )
Ante semejante grandeza, somos minúsculos.
BorrarJajaja, eso haré con la fotógrafa.
Un fuerte abrazo.
Estará feliz de ver que sus imágenes hacen compañia a tu letras esperanzadoras y hermosas, que las disfrutamos todos, que nos transmiten calma, la que necesitamos. A veces hay que parar y recuperar el pasado reciente donde la calma y la paz estaban presentes. Abrazos
ResponderBorrarSí, Ester. Es muy grande el deseo de que permanezcamos en calma ante tanto despliegue de maldad.
BorrarElla encantada de que yo presuma sus fotos, jajaja.
Besitos.
Que bellas imágenes y poema más esperanzador...
ResponderBorrarTe envio un abrazo gigante
Gracias, Carlos. Muy grata sorpresa de que volvieras por el ambiente bloguero.
BorrarUn abrazo igual de gigante.
Transmiten calma esas imágenes y también tus palabras.
ResponderBorrarEl mundo es un caos peor aún quedan oasis de paz si uno quiere encontrarlos.
Besos.
La calma que tanto deseo que podamos lograr sentir, a pesar de tanta agresión de locura que están infringiendo.
BorrarBesos.
Sara, tu poema respira serenidad frente al caos. Mientras el mundo parece disolverse en su propio ruido, tú posas la mirada en el mar —ese espejo ancestral— y descubres su calma activa, su fidelidad al gesto del pelícano. La vida sigue, dices sin decirlo: incluso en la tormenta, hay quien pesca belleza.
ResponderBorrarJoselu: La generosidad con que das sentido a lo escrito, me alegra al máximo, aunque pienso que mis modestos versos, no merecen tu enorme consideración.
BorrarPara explicarme mejor, siento como cuando sale el sol después de muchos días de tormenta.
¡Gracias! Porque hiciste magia en mi interior.
Un abrazo grande.
"Siempre hay que saber mirar el otro lado de las cosas" Un abrazote Sara!
ResponderBorrarSí, amiga querida, porque si no, nos avasallan y somos demasiado amor, como para dejarnos vencer por sus afrentas.
BorrarUn fuerte abrazo!
Las tomaste prestadas por una buena causa:-)
ResponderBorrarPrecioso!!
Besos 🍀y mimi... para 🐕
Jajaja, son mi salvación sus fotitos, pero no debe saberlo, porque luego se crece mucho y, la vanidad no le sienta bien a nadie, jajaja. Gracias, igualmente para K. Y besos de anís para ti.
BorrarNo todo depende de cómo esté el mundo. A veces basta con mantener la calma y hacer lo que toca, sin darle más vueltas. Y eso lleva tiempo. Qué bella es la palabra calma.
ResponderBorrarSí, también aprecio la palabra calma... es una tabla de salvación para el que está naufragando.
BorrarRecibe un abrazo.
Es cuestión de tener la mirada a punto para disfrutar de las imágenes que la vida nos pone delante. Muy bonita publicación, Sara. Besos
ResponderBorrarMuchas gracias, Arantza. Aunque nos sorprenda a cada rato la desolación, debemos buscar bondades en donde anclar la confianza para seguir caminando. No es fácil lo que está padeciendo la humanidad.
BorrarUn abrazo.
Hermoso poema. La calma está en nosotros por muy mal que las circustancias del mundo no ayuden.
ResponderBorrarUn beso Sara.
Somos "mucha pieza" como para permitir que nos desmorone la locura de unos cuantos locos de avaricia.
BorrarUn fuerte abrazo.
La naturaleza es inmensa, nos abastecemos de ella, y la alteramos, le robamos la calma.
ResponderBorrarManda el poder que no tiene miramientos de amor hacia nuestra madre.
El poema es precioso, me encanta porque amo a nuestra madre naturaleza.
Feliz noche y resto de semana Sara.
Un abrazo
¡Muchas gracias, Carmen! Mantengamos firmes con nuestro enfoque en lo que más vale de la existencia. Dejemos que los que deciden destruir, solitos fracasen en sus intenciones. Es más extenso el amor.
BorrarUn gran abrazo.
La naturaleza nos abraza y estimula constantemente, nos facilita la vida, aunque a veces las circunstancias sean adversas, ella nos espera siempre con sus paisajes llenos de entrega, nos invita a profundizar, a encontrar el sentido y el allma de cada instante...Preciosas imagenes, Sara. Gracias por compartirlas.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y feliz semana.
Maria Jesús, cuánta alegría siento con tu visita, gracias. Un gran abrazo!
BorrarQué maravilloso poema, Sara, qué cierto es además... la naturaleza pone todo en su sitio, nos inspira, nos da la calma necesaria para proseguir...
ResponderBorrarPreciosas la imágenes, nada como una puesta o salida de sol !!
Un abrazo
Qué verdad... a veces el caos es solo el escenario para nuestra mejor pesca. Me ha encantado. ¡Gracias por compartirlo!
ResponderBorrarTan inspiradores como alentadores (no son lo mismo) tus versos...
ResponderBorrar