Toda la negrura de la noche
no es suficiente, para ahogar
la llama de un corazón dolido.
Toda la claridad del día
no basta, para eliminar
la palabra resignación.
Resignación, tan odiosa
cuando aún no aprendemos
que nada nos pertenece.
Pérdida, la causa del sufrimiento.
Pérdida, acostúmbrate a perder
desde muy temprano,
pues lo más querido,
lo más amado,
siempre se nos escapa
para nunca volver.
Nos explotan las realidades
en la cara, en los ojos
en el pecho
y nada se puede hacer,
porque no es cosa de uno,
aunque sea a quien afecte.
Resignación, palabra
que se sobrepone con dureza
a aceptación,
cuando lo que sucede
rebasa nuestra capacidad
de comprensión
y de modificación,
hasta que uno se aburre
o se cansa
de tanto sufrir
y de tanto llorar...
aunque jamás se cure.
"Las vida te da sorpresas,
sorpresas te da la vida" 🎼 🎵
Aceptación aún... resignación ninguna.
ResponderBorrarAcepto algunas cosas del pasado porque son inamovibles y porque también tengo más experiencia vital y he aprendido a mirar desde diferentes puntos de vista.
Resignación, ninguna.... no lo aceptan ni mi corazón ni mi cerebro.
Besos.
Esta muy bien, porque se supone que la resignación es de manera pasiva y aceptación es adaptación activa.
BorrarUn abrazo.
Aceptar los golpes de la vida lo más dignamente posible... La aceptación que nos lleva a asumir lo ineludible de la existencia y de la compleja realidad que nos envuelve. Resignarse es asumir la derrota; el fin del sueño, de la lucha, de la esperanza... La resignación nos convierte en esclavos sumisos...
ResponderBorrarSalud!
Gracias, Ángel. Has explicado muy bien la diferencia. Un fuerte abrazo!
BorrarA veces se pasa por esos momentos en que creemos que nada se puede modificar, con el correr del tiempo podemos pasar a la aceptación y seguir adelante, un abrazote Sara!
ResponderBorrarIgnoramos nuestra capacidad, hasta que realizamos los procesos. Aquí va muy de la mano del perdón.
BorrarUn fuerte abrazo.