Nació muñeca de azúcar
(-Sara, se dice de "fondant o glasé"
-Lo mismo da, que a dulce
sabe igual).
Sigamos...
Llegó un niño y se la comió.
Luego, ella misma,
nació de paja y en un día
de feria, un imprudente
la incendió con su pirotecnia
y desapareció por los aires.
Después, de barro
volvió a vivir,
llegó un tipo manotas,
antes de que la cocieran
y, de un puñetazo
la aplastó.
(El muy puñetero)
Como dijera Lavoisier,
"La materia, ni se crea,
ni se destruye, solo
se transforma"...
Aunque parezca fantasía,
hecha mujer,
la misma muñeca,
reconfigurada
es la que te lo cuenta hoy.
¡Creer o no creer!
Por muchas malas situaciones, pasó la muñeca hasta convertirse en mujer.
ResponderBorrarBesos anisados.
Crecer poco a poco, a base de sinsabores.
BorrarUn abrazo grande.
Sara, que bien que has regresado! Y con un poema , digo yo, muy metafórico.
ResponderBorrarLas transformaciones, el deconstruirse para reconstruirse luego, ..En fin, la vida misma.
Sigo sin mi PC.... y eso me complica para escribir
Abrazo
Es un continuo morir-vivir desde el principio, hasta que desaparecemos de este plano .
BorrarTe confesaré algo: Fíjate que hace unos 10 años se me descompuso mi PC y empecé a bloguear con mi teléfono móvil, luego cuando volví a tener PC, seguí haciéndolo con el móvil, me parece más fácil y raramente uso la PC. ☺️
Un abrazo grande.
Una muñeca muy fuerte... invencible.
ResponderBorrarDe todo se aprende en la vida, de lo bueno y también de lo malo.
Besos.
Y si lo piensas un poco más. Eres en lo adverso donde está la enseñanza. Sobre blandito es poco lo que aprendemos.
BorrarUn abrazo y besos.
Querida Sara,
ResponderBorrarVivimos para soñar, y soñar nos nutre.
Me he unido a tus amigos.
Un abrazo.
Hola, Douglas! Muchas gracias. Te visito lo más pronto posible.
BorrarUn abrazo.
Me has hecho sonreír, porque así es, renacemos y renacemos y volvemos a renacer, porque no queda otra; pero yo me alegro de que SARA, (pasta de mantequilla dulce de la típica MONA catalana que se come en Pascua) esté en pié, vivita y coleando ^:^
ResponderBorrarAh, me gusta esa figura que mencionas, sí!!!
BorrarUn gran abrazo, mi querida amiga.
Hola, Sara.
ResponderBorrarAdaptarse, recuperarse y salir fortalecido.
Creo que eso es lo que llaman resiliencia...muy buena la descripción que nos haces.
Un beso con achuchón.
Te invito a visitar mi espacio también.
Feliz día.
Muchacha gracias, Marisa.
BorrarPor allí te visito, claro que sí. Sin necesidad de que me lo recuerdes cada vez.
Un abrazo
Muñecas que van por caminos empedrados
ResponderBorrarSalud!
De tanto y tanto van aprendiendo a elegir los caminos menos minados.
BorrarUn abrazo.
Sara, cuando se es consciente de esa reconstrucción y renovación constante, ya se tiene experiencia y sabiduría para darse cuenta de que, estamos en continua evolución y lo importante es seguir adelante, viviendo cada etapa, flexibles y ligeros como el junco...Bravo por esa perspectiva y esa madurez, amiga mía...
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y admirado por tu bello y profundo poema.
Muchas gracias, Mª Jesús. Vamos avanzando cada día, hasta que desaparecemos de este plano.
BorrarUn fuerte abrazo.
Bueno Sara, será que me tocó alguna fibra, me saqué los anteojos porque se empañaron, no sé por qué, vamos las arianas reconstruídas, un abrazote grande grande!
ResponderBorrarAinns, es que en la vida, vamos muriendo en cada experiencia. Renacemos y renacemos, hasta que ya no podemos hacerlo más.
BorrarSi hay otra vida, quiero que nos encontremos allá, eh! Anótalo.
Un abrazo igual de bonito para ti.
No sé si agradecer más las experiencias malas o a las buenas... Creo que me quedo con las malas, que son realmente las que nos hacen crecer... Las buenas, siendo pocas, sólo hay que celebrarlas. ;-)
ResponderBorrarPetonets ensucrats, Sara.