Cuando se conoció algo mejor que lo que hay, cuando se conoció el amor, el cariño, la amabilidad, la fraternidad, es muy difícil aceptar la falta de amor y calidez de la sociedad actual.
Cuando se saboreó el mundo con todos sus colores, sabores y propiedades naturales, es casi imposible aceptar que hoy es artificial y está contaminado el aire, el agua, los alimentos...
Lamentablemente, en los humanos, los pensamientos y los sentimientos, han sido muy afectados también por la superficialidad, por la hipocresía, falta de autenticidad y congruencia.
Cuando se conoció algo mejor, siempre queda el deseo inmenso, de que pueda regresar la cualidad de "humanidad", porque si se vivió, si se recuerda y si se compara, es que existió.
Hubo una época en que todo tenía valor y todos éramos importantes para los demás. Disfrutábamos estar cerca de otros, así como recibir abrazos y gestos corporales de cariño, de hermandad. Un toque, una caricia, un guiño, hoy es motivo de demanda por acoso ¡Cuán enfermos están!
A pesar de ser imposible, yo sueño con que algún día, se recupere la manera estrecha de convivir que conocí, sincera y sin competencias, ni traiciones, pues nos hacia sentirnos muy plenos, valiosos y felices.
Soy afortunada porque lo viví y también lo vivieron, la mayoría de los amigos que vienen a mi humilde blog.
Somos muy afortunados y hay que celebrarlo.
Quizá no podamos recuperar exactamente aquel mundo, pero sí podemos mantener vivo lo que tenía de bueno en nuestra manera de tratar a quienes tenemos cerca. Y eso, al fin y al cabo, también cuenta. Mientras disfrutemos la fortuna de seguir reencontrándonos en nuestros espacios y letras. Un fuerte abrazo
ResponderBorrarPor eso nos significan mucho nuestros blogs, porque nos hemos ido relacionando quienes conocimos otro tipo de relaciones humanas.
BorrarUn fuerte abrazo.
Tu texto es muy bello y sensible, Sara.
ResponderBorrarNecesitamos llenar la vida de amor. Amor verdadero. Ese que rompe el silencio, restaura la confianza y las sonrisas. Amor por la naturaleza y por las pequeñas cosas, por la música, por la poesía cuando el alma necesita respirar. Amor por los nuevos comienzos, porque demuestran que nada se pierde definitivamente dentro de nosotros. Y cuando el mundo te pida conformidad, responde con intensidad. Cuando te diga que es tarde, inventa otro amanecer. Porque vivir no es solo existir. Es, sobre todo, amar y nunca dejar que la llama del amor se apague.
Un fuerte abrazo.
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Lamentablemente es tan poca la posibilidad de ir ensanchando nuestra área de influencia en lo cercano. Es tan difícil crear nuevos vínculos. Es por lo que los lazos blogueros se han ido haciendo fuertes. Es nuestro remanso de paz.
BorrarUn fuerte abrazo.
No sé por qué, leyendo tu hermoso texto, me vinieron a la memoria aquellos años de mi infancia en que jugaba en la calle con mis amigos. Podíamos estar así horas y horas, sin que nos molestara ningún vehículo... El caso es que no había peleas ni maldad, y sí mucho respeto. Incluso, aunque pareciera que no nos vigilaba nadie, yo tengo la sensación de que todos los vecinos lo hacían, aunque no hiciese ninguna falta. No digo que aquel tiempo fuese mejor que este, ya que son periodos no comparables, pero sí siento que, por aquel entonces, teníamos otros códigos y otros valores.
ResponderBorrarUn abrazo, Sara!!
Nadie nos cuidaba, porque en realidad todos nos cuidaban, sin que nos diéramos cuenta y eso nos hacía sentirnos muy libres. En lo social, sin temor a equivocarme te aseguro que era mejor que hoy. Habían valores, era importante el prestigio, se tenía vergüenza y honor.
BorrarAbrazo muy grande.
Ciertamente todos nos cuidaban... y entre todos nos cuidábamos.
BorrarNada malo nos podía pasar, sin que estuvieran todos los vecinos y familias prestos a ayudar, en todos los sentidos.
BorrarUn abrazo más.
Hola Sara.
ResponderBorrarCiertas son tus reflexiones sobre lo cambiado que está el mundo en general.
Pero, me parece, que quienes conocimos otra manera de vivir y convivir, debemos seguir cuidando nuestro pequeño círculo de afectos y nuestros vecinos, porque dentro de ellos, aún seguimos cuidándonos, abrazándonos y alegrándonos cuando nos encontramos.
Va mi abrazo
Pues mi círculo cercano de afectos se ha ido reduciendo de una manera tan drástica, que la verdad es tan poco con quien puedo convivir en la actualidad y extraño aquel familión que llegué a tener. Por eso es que me afectó tanto a las naturaleza.
BorrarUn fuerte abrazo.
Totalmente de acuerdo, es el sentir de todos, pero podemos hacer algo, no entrar si no queremos, eso si no nos obligan, pero ese Amor del que hablas, ese no los puede quitar nadie, cuidemos a madre Naturaleza, el amor en nuestro entorno, digamos no con un grito si no estamos de acuerdo.
ResponderBorrarEs horrible mi querida Sara.
No perdamos la esperanza a pesar de que está ya muy usada como digo en uno de mis poemas.
Adelante con lo que podamos y nos dejen.
Un fuerte abrazo
Es verdad, la esperanza está muy usada, deslucida y gastada, así como la justicia. Hasta pienso que dejarán de usarse esas palabras, a como van las cosas. Vayamos con lo que nos queda, y demos ese amor en lo que se pueda. Mi que sea digno de recibirlo
BorrarUn gran abrazo.
Sí, es cierto, se han producido cambios. Pero hay que reconocer que también hemos mejorado en algunas cosas (desde mi punto de vista): más nivel de vida, más tecnología para hacernos la vida más fácil,...No obstante, no se pueden comparar unas épocas con otras, cada una tiene su razón de ser. Es posible que hubiera más contacto con la gente antes que ahora, más solidaridad, pero ya existían los rencores y la hipocresía, esos son universales. Por otra parte, nosotros también hemos cambiado y vemos el mundo de otra forma.
ResponderBorrarUn abrazo
Cambiaría mi comodidad y la tecnología por la fraternidad que me tocó conocer. Sí, había maldad, pero no tan generalizada.
BorrarPreferiría vivir en una casa muy modesta y tener la gente que alguna vez tuve y que ya no está. Lo fácil y cómodo, nos pervirtió.
El dinero pudrió la conciencia.
Un abrazo.
Muy cierto todo lo que dices. Yo soy una de esas afortunadas que lo vivieron , pero reconozco que no tengo esperanzas de que eso vuelva otra vez. Las cosas han cambiado mucho , unas veces a mejor y otras a peor. Es muy difícil que lo que vivimos de auténtico vuelva.
ResponderBorrarUn abrazo
Somos afortunadas de haber conocido otro sistema de vida. Más precario, pero como seres humanos, éramos importantes para los demás. Hoy son más importantes las cosas materiales que la vida de alguien. Y eso que puedo presumir de que vivo en un buen ambiente.
BorrarEs demasiada la deshumanización.
Un gran abrazo.
Dicen que son épocas, periódicamente llega una drástica y tremenda que borra lo conseguido en la anterior, me quedo con tu final, somos afortunados los que hemos vivido en paz entre buena gente. Un abrazo
ResponderBorrarMuy afortunadas, Ester!
BorrarSomos vestigios de una sociedad muy afectiva.
Lo triste querida, es que van muriendo los que tanto llegamos a querer y nos vamos quedando muy solos.
Un gran abrazo.
Si conforme hay mas personas y mas tecnologia como que se va perdiendo lo natural y lo sencillo.
ResponderBorrarAunque algunas cosas nuevas son mas que bienvenidas.... como la electricidad, la luz y las refrigeradoras.....
los tatarabuelos no conocieron NADA de ello.
Yo podría vivir sin electricidad, sin refrigerador, sin tanta cosa que nos facilita la vida, por un poco de más afecto. Por más personas confiables cercanas.
BorrarUn fuerte abrazo.
Completamente de acuerdo, Sara, qué bien lo has expresado.
ResponderBorrarSigamos teniendo humanidad, empatía, y educación, aunque veamos lo contrario.
Besos para las dos 🌺🐕
Pues sí, Vero. Pero vamos como "predicando en el desierto" muy pocos, si no es que nadie, nos corresponden, simplemente nos ignoran. El ser humano es una isla.
BorrarUn gran abrazo.
Oyeee, me olvidé de los cariños para las preciosa Kyra🐶 perdón 😂
ResponderBorrarHola Sara querida, los tiempos cambian, las prioridades cambian, la vida cambia. Queda en nostros tratar de rodearnos de personas con quienes intercambiar afectos y afinidades. Yo he ido intentando recuperar vínculos que en algún tiempo descuide. Compañeras de colegio, amigos del barrio , y algo que me es también importante, el círculo de amigos blogueros. Nos hemos ido conociendo durante tanto tiempo, que hay afectos verdaderos. Te dejo un abrazo estrecho lleno de cariño.
ResponderBorrarHas hecho muy bien al reanudar relaciones que se quedaron pendientes. Ser sociables es una cualidad inherente al ser humano y nos aporta beneficios poder llevarlo a cabo. Los amigos de blog son muy importantes también.
BorrarUn fuerte abrazo.
No es posible volver al pasado, pero sí es posible recordar, rememorar. La Nostalgia es una buena compañía. Te dejo un viejo poema sobre el tema:
ResponderBorrarQuizás sería bueno recordar
que la gente persiste al paso del tiempo,
que bajo los escombros del pasado
y los adoquines profanados por el asfalto
hay personas que recuerdan
iglesias, campanarios y árboles,
paisajes que no hay que olvidar,
que han sobrevivido
a la voracidad del hombre moderno.
Quizás sería bueno recordar
que la gente persiste al paso del tiempo
y en la engañosa modernidad que nos acompaña
las ideas no están del todo dormidas,
y quizá sea llegada la hora de pensar
que hemos hecho, porque hemos luchado
hasta qué punto hemos arriesgado
para preservar un pasado y unas ideas
que eran y son nuestras.
Quizás ha llegado la hora de pasar
cuentas con nosotros mismos
preguntarnos si hemos hecho lo suficiente,
y vistos los resultados, lo que hacía falta.
Un abrazo
Muchas gracias, Francesc.
BorrarUn poema muy sabio, que nos invita a revisar nuestra trayectoria de vida, para replantearnos lo que haremos después de los resultados que tenemos. Asumimos nuestra responsabilidad individual y quienes han echado a perder el mundo, que no somos los individuos ¿Cuándo lo harán? Tal vez nunca. Entonces, no vemos mejoría.
Un fuerte abrazo.
Es bellísimo lo que has escrito, todo ha cambiado como nunca imaginamos que cambiaría. A mí me parece una gran tristeza. Besos
ResponderBorrarMuchas gracias, Inma. Es una gran tristeza la deshumanización a la que se ha ido llegando.
BorrarUn fuerte abrazo.
La parte en la que más coincido contigo es en esa pérdida de naturalidad al tratar a los demás. No necesito pensar que antes todo era perfecto para echar de menos la confianza, el tiempo compartido y el afecto sin tantas prevenciones. Hoy parece que hay que medir hasta la forma de interesarse por alguien, y eso acaba enfriándolo todo. Quizá aquella manera de vivir no vuelva tal como fue, pero tampoco tenemos por qué aceptar esta distancia como si fuera un progreso. Yo, por mi parte, pienso seguir abrazando a quien se deje.
ResponderBorrarEstoy segura de que lograrás mantener esa cercanía con las personas con quienes te relacionas y que sembrarás en ellos, la manera natural de demostrar el cariño. No dejes nunca de hacerlo.
BorrarTe abrazo.
¿Murió la solidaridad?... entre los rescoldos de estos tiempos asesinos siempre quedan islas donde empezar a reconstruir lazos y puentes de fraternidad
ResponderBorrarSalud!
Tus palabras alimentan la esperanza y es muy valiosa tu aportación. Será muy favorable seguir los pasos de quienes como tú, estén dispuestos a volver a empezar a sembrar humanidad.
BorrarUn fuerte abrazo.
Las pérdidas no se notan de golpe, sorprendidos por nuevas ideas, la "evolución" del pensamiento humano y tendencias individuales no permiten permear antuguos sentimientos, reñlegando la capacidad de admiracion y altruismo hasta que notamos su falta y la notamos mas temprano que tarde.
ResponderBorrarSi las notamos más temprano que tarde, significa que tenemos todavía la posibilidad de hacer los ajustes necesarios para mejorar.
BorrarDas un gran aliciente en una etapa que parece complicada de superar.
A mí me anima mucho tu reflexión.
Un fuerte abrazo.
Sara, los valores humanos están a la baja, han desaparecido por muchas causas, los sistemas económicos, la política etc. De ahí que echemos de menos la cercanía, confianza y el calor humano. La vida sigue adelante, el sol sale todos los días y cada cual es libre de seguir confiando o desconfiando en la vida y encerrarse en si mismo... Es cuestión de mantener los propios valores, la propia dignidad y seguir adelante. Nada es en vano... Lo peor es traicionarnos a nosotros mismos y dejarnos llevar por todo lo peor que vemos...La autenticidad es fundamental, porquel equilibrio y la paz interior es lo más importante, amiga.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable y sigamos en contacto.
Quienes nacimos con el otro "formato" ya no cambiaremos. Seguiremos con la capacidad de sentir y demostrando los sentimientos derivados del amor, en la medida de lo posible, aunque se vaya reduciendo cada vez más el área de acción e influencia, que es lo que he notado. La realidad es avasallante y no da mucha cabida.
BorrarUn fuerte abrazo.
El mundo está muy violento, Sara, solo podemos cuidarnos entre nosotros, nuestros seres queridos, los amigos, nuestros animalitos de compañía, ya salir a la calle es toda una aventura, un abrazote!
ResponderBorrarSe ha deteriorado mucho el tejido social. Las relaciones humanas, no fluyen con la misma naturalidad que hemos conocido y solo nos queda replegar nos en nuestro ambiente más estrecho.
BorrarUn fuerte abrazo.
Se han ido perdiendo los valores, los que conocimos y aún están en nosotros. El afecto que tanto reclamo, la importancia de una bella sonrisa o de una mirada limpia, los abrazos sinceros... No sé si te has dado cuenta que hay que poner un adjetivo positivo a todas las que he nombrado, quizás lo hago por la decepción a la que he llegado de este mundo tan frío y unipersonal... Se llega a reducirse muy mucho ese círculo, hasta que te das cuenta de que no queda nadie...
ResponderBorrarNo creo que podamos volver atrás en el aspecto humano, ¡que más quisiera!, pero no, no me gusta lo que veo a mi alrededor.
Siempre nos quedará este rincón para conocernos y reconocernos.
Besos dulces, Sara.
Paula, lo que has expresado corresponde exactamente a lo que veo, pienso y siento sobre el ser humano. Nos vamos quedando solos, quienes conservamos sentimientos y formas de ser con "adjetivos positivos", como bien señalaste. El frío, lo impersonal está acabando con la sociedad. Han ido matando nuestra naturaleza sociable. Cada vez es más difícil convivir y encontrar con quién hacerlo. Nos vamos quedando excluidos, interactuando solo con el niño interior, que es el que nos permite seguir viviendo, porque a pesar de todo, es quien se ha mantenido intacto.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Ojalá todo volviera a ser como antes, el mundo está del revés. Me ha encantado como lo has escrito.
ResponderBorrarAbrazos.
Muchas gracias, Conchi!
BorrarOjalá, pero tal parece que ya no será.
Un fuerte abrazo.
Totalmente de acuerdo con tu posicion.
ResponderBorrarEl mundo de hoy da entre miedo y terror.
Abrazos.
Sí, Ricardo. Se descompuso dramáticamente.
BorrarUn abrazo.
Todo está cambiando y creo que no es para bien. Hoy priman otros valores de los que hemos conocido. Falta mucha educación y respeto.Tanta tecnología y adelantos a veces no son buenos. Se ve mucha violencia e hipocresía. Epero y deseo que esto cambie y podamos ver el mundo vivir en paz.
ResponderBorrarBuen fin de semana.
Un abrazo.
Desde siempre han existido las guerras, pero hoy como nunca nos mantienen llenos de miedo, a través de la tecnología. Imágenes, noticias, i.a. Bienvenida, Laura.
BorrarUn fuerte abrazo.
Cuánta razón tienes!!.
ResponderBorrarSe han perdido muchos valores. Solidaridad, empatía...
Pensarlo, entristece.
Un fuerte abrazo.
No tengo ninguna duda de que internet ha empeorado el mundo y ahora con la IA será el horror más espantoso.
ResponderBorrarInternet se podría haber utilizado para mejorar la vida de los humanos y ha sido todo lo contrario.