Subiste tan rápido, que no me escuchaste,
no te importó -corrijo-
Yo no sé subir así. Disfruto más
escalón por escalón,
por eso no traté de alcanzarte.
Las flores te las dejo, donde me quedé,
pues deseo que si un día bajas,
la soledad no te duela.
Les pedí de favor decirte -a esas flores-
que si quisieras buscarme,
seguiré al ras del suelo, la misma que soy.
Como hoy que escalaste tan rápido
o como cuando volábamos juntos,
mucho más allá de donde ahora estás.
Si bajas, quiero que sea voluntario,
quiero también, que ojalá nunca vuelvas
y menos por causa de algún revés.
Porque tú no sabrías estar al ras del suelo
y yo no sé subir, "de súbito" como tú.
Ascender tan deprisa me da vértigo
y luego luego me descompongo,
me vuelvo arrogante, dicen-
y que tampoco sé agradecer bien,
que me sale lo india ¿sabes?
A mí "esas alturas" me trastornan mucho.
Bueno… saber de mí no te importa,
no obstante las flores ya saben,
que si te vieran un día, te digan:
que yo como siempre estoy,
para llevarnos bonito,
como cuando éramos semejantes.
Pero si no bajas nunca
y ellas no te lo dicen... entonces
y ellas no te lo dicen... entonces
que se queden,
como la cruz que señale,
como la cruz que señale,
el lugar donde te me extraviaste.
*Preciosas imagenes Inolvidables Faleroni
Nunca permitas que el éxito, la fama o el dinero te hagan perder la sencillez, la humildad y las amistades genuinas... De eso hablo. Nadie tiene comprada la cima, aunque parezca y aunque se lo crea.


