Hay lugares que bien podríamos considerarlos sagrados. En ubicaciones aisladas, en donde lo físico y lo simbólico se funden, la naturaleza nos abraza y nos da cobijo como una madre y, hacen sentir paz.
Hay lugares muy básicos, en los que la vida se siente por todo el cuerpo, y la gratitud surge de inmediato por tener la fortuna de estar en el mundo, justamente allí donde cualquiera podría asegurar que Dios está.
Hay lugares en los que creer es automático y aumenta la capacidad de entrar en armonía con todo lo que circunda,
más allá de nuestro cuerpo,
más allá de nuestra aura y de nuestros pensamientos.
Hay lugares en donde habita nuestra alma y en cuanto llegamos, lo sabemos, porque sentimos una emoción que parece no caber en nuestro cuerpo.
*Abrazos, amigos.

Eres muy afortunada disfrutando de un lugar como ese.
ResponderBorrarYo conocí sitios así pero la voracidad inmobiliaria y la codicia de los políticos está arrasando con todo.
Besos.
Hay lugares que abrazan, que nos aceptan, que nos invitan a sentir. Disfruta mucho de la vida y los lugares. Un abrazo
ResponderBorrarAfortunados somos de tener donde caer muertos, cuando muchos ni eso tienen. Está bien recordarlo.
ResponderBorrarHá lugares com que nos identificamos mais e isso leva-nos ao tipo de sensações que descreve.
ResponderBorrarAbraço de amizade.
Juvenal Nunes
Que puedas estar siempre en ese lugar, Sara, un abrazote.
ResponderBorrarHay lugares como bien dices, que atrapan.
ResponderBorrarA mi me atrapa el bosque en otoño, me identifico mucho con él
En verano el mar.
Feliz 2026 Sara
Gracias siempre
Un fuerte abrazo