Por traiciones
Por deslealtades
Por ataques
Nos surge la decepción.
Ese vacío interno
que muy pronto
ocupa el desánimo
y la desconfianza.
La duda acerca
del posible bienestar
y mejoría.
Sentimos miedo.
Recibimos constantemente
miles de estímulos negativos
sobre la realidad del mundo.
Un ataque sin fin a la mente
y al corazón
que ya se activa a través
algoritmos, hasta el más
recóndito lugar
de nuestro ser.
Nos destrozan
el ímpetu de vivir
instante por instante
a base de basura.
Vemos todas las bajezas
consumadas con el simple
deslizar de dedos
sobre una pantalla.
Y nos atrapan.
No hay vuelta atrás,
es irreversible el paso
que hemos dado en nuestra
forma de vida.
No hay manera de zafarnos
de la operatividad digital.
Ya nada podemos hacer
sin internet.
Nos han condicionado
todas las gestiones.
Hasta las más simples,
como pedir que nos surtan
cualquier cosa
necesaria en el hogar.
Solo nos queda reforzar la fe,
ya sea en lo divino (quienes lo aceptamos)
o en alguien que nos sea modelo
o en nosotros mismos.
Solo nos queda la fe,
para poder sujetar con fuerza
el propósito, el rumbo, el camino,
hacia la confianza y la certeza
de que a pesar de todo
podemos estar bien.
A mí no me queda ni la Fe.
ResponderBorrarY sí, nos han esclavizado digitalmente.
Es imposible escapar... todo está interconectado y si no estás dentro es como si no existieras.
Besos.
Despertar, escribir tus poemas, desenvolverte cada día, son muchas muestras de que tienes fe. Te tienes fe.
BorrarBesos.
Dices mucho acerca de ti y de tu modo de concebir el mundo desde la Fe. Como dice Toro, todo está interconectado, pero esto no es nuevo, la humanidad, la naturaleza, el universo entero forma parte de una red infinita de conexiones de modo que todo está conectado. Esto me suscita una sensación de maravilla. Yo no soy tan pesimista como tú. El tiempo me ha hecho ser más comprensivo con mis fallos y los de los demás. Cuando veo a un semejante, me veo a mí mismo. No somos títeres, hacemos lo que podemos, sabemos o nos dejan. Saludos.
ResponderBorrarTodo lo contrario, Joselu, es optimismo, confiar en que a pesar de lo adverso que hay, podremos estar bien. Eso es tener fe.
BorrarAbrazo.
Te confieso que con frecuencia tus entradas las vuelvo a releer, para profundizar más y mejor en ellos.
ResponderBorrarMuy de agradecer esta.
Te envío un gran abrazo.
Te lo agradezco mucho Mari Carmen, siempre he agradecido tu atención plena. No pasas por comentar, sino que realizas la comunicación abierta.
BorrarUn fuerte abrazo.
Hola, Sara.
ResponderBorrarEstoy más de acuerdo con el comentario de Joselu. La mayoría de las veces hacemos lo que podemos, sabemos o nos dejan. Así es el mundo.
Un abrazo y buen día.
Te invito también a visitar mi espacio .
Me alegra mucho que te sientas identificada con Joselu. Es un gran pensador.
BorrarUn abrazo.
Mientras haya un 1% de probabilidad, tendré un 99% de fe. Y se la deseo a todos. Gracias por tu alegato y un abrazo
ResponderBorrarExactamente. La confianza, la certeza, la fe de que podemos y podremos con lo que se presente. Sin esa llámese confianza, certeza o fe, ni siquiera volveríamos a amanecer, no habría razón para despertar cada día.
BorrarAbrazos.
"Sólo confío en mi misma"... Eso sería lo fácil, aunque no es del todo cierto, porque a pesar de todo, sigo confiando en el ser humano.
ResponderBorrarBesos, Sara.
Confianza en ti y en el ser humano. Eso es fe, tenerte fe, tener fe en los demás, sinónimo de confianza, seguridad.
BorrarAbrazo.
Si perdemos por completo la fe, en lo que sea, nos quedamos vacíos, reconozco que hay veces que pienso en que el ser humano no merece la pena pero suele ser por o pura rabia
ResponderBorrarSoy Arantza Guinea. Besos, Sara
BorrarEs que el ser humano ha llegado a un grado muy poco entendible de retraso moral, pero por nada permitamos dudar de que podemos mejorar.
BorrarAbrazo Arantza.
Qué bueno que me lo haces saber :)
BorrarBesos
Haces reflexionar y es bueno hacerlo.
ResponderBorrarLa positividad, la fe, empatía hacia los demás, hace que la negatividad no nos supere.
Un abrazo enorme 🍀 mimitos para Cuca🐾
Si perdiéramos todo eso, no podríamos seguir vivos.
BorrarGracias. Igual de aquí para allá. Abrazo a ti y cariños a la bella Kyra.
No soy de dejar en la fe la comprensión o aceptación de cómo ha de ser el mundo, o nosotros, los humanos en él. Cada vez estamos más interconectados; eso sí que nos condiciona y, aunque a veces me entran ganas de irme a vivir bajo un pino, lo más alto posible de una montaña, sé que no puedo hacerlo.
ResponderBorrarBesos.
No es dejar en la fe, Alfred. Sino tener fe, como sinónimo de seguridad, confianza en la capacidad de resolver que tenemos. Fe en uno mismo, en alguien más, en quien puedas tener apoyo si acaso lo necesitaras.
BorrarSi dan ganas de escapar a veces :) pero muy rápido extrañamos.
Besos.
Sara, lo que más me preocupa de todo eso que cuentas no son las malas noticias ni la tecnología. Al final siempre han existido motivos para el miedo, el desánimo o la desconfianza. Lo que me preocupa es acostumbrarnos tanto a ellos que acabemos aceptándolos como algo normal. Por eso me parece tan importante conservar la capacidad de confiar, de ilusionarse y de seguir esperando algo bueno de los demás. Yo a eso lo llamo fe. Cuando se pierde, perdemos una parte importante de nosotros mismos. Un abrazo.
ResponderBorrarDe una manera muy concreta lo has dicho con mayor claridad que yo.
BorrarA eso me refiero con la palabra fe.
Un fuerte abrazo.
Las mentiras mil veces repetidas y la mediocridad rampante... así se condiciona la mente de generaciones hasta que la basura se vuelve cotidiana. Un abrazo, Sara.
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