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miércoles, 16 de septiembre de 2026
Ya no son mágicas
jueves, 16 de abril de 2026
El viento cotilla
Hay ocasiones en que la naturaleza tiene la ocurrencia de romper reglas divinas y alguien se sale del protocolo establecido. Estás vez fue el viento.
Me cuenta que últimamente Dios anda muy malhumorado. Se ha estado decepcionando de que el hombre sigue sin aprender a ser.
Es muy cotilla y me ha dicho que lo del tiempo es una farsa, que no es verdad que cada año es un nuevo año. Puro teatro.
Dice que es el mismo año de siempre, desde el principio de la creación, que solo le dan "una manita de gato" al mismo año cada vez y ya, como si fuera nuevo, nos presentan al mismo.
También me ha dicho que la luna (para que tomen las medidas preventivas pertinentes sus fans, como Paula y Tracy) que no es lo que creen, que es un simple foco. Y que ya van a instalar una nueva luna de luz led.
Del sol también me ha dicho cosas, pero ahí lo dejo por ahora, pues me hizo prometerle que no divulgaría nada. Y ya ven, como él tampoco yo me aguanté.
El chisme (acá cotilleo no se dice) es algo que con solo saber que no debes contar algo y ahí vas, a contarlo y con la consigna de "no le cuentes a nadie" y en pocas horas, toda la comarca está enterada.
viernes, 20 de marzo de 2026
Duermevela
martes, 27 de mayo de 2025
Aquel caracol
martes, 17 de diciembre de 2024
En las alturas
sábado, 30 de noviembre de 2024
Otro cuaderno
jueves, 28 de noviembre de 2024
De gatos
sábado, 14 de enero de 2023
El aburrido
Estaba un poema, aburrido, aburrido, cuando llegó un ventarrón.
Una alondra, lo asió del brazo de una letra y lo llevó al nido de sus parientes, donde con amor lo cuidaron intensivamente.
El poema ya aliviado, nunca más volvió a aburrirse, porque en esa otra oportunidad de existir y en correspondencia a sus rescatadores, no regresó al papel.
Ahora deposita sus versos, en las hojas de su árbol casa, en otros árboles más, en las flores, la maleza, sobre algunas nubes chaparras, en pedazos de cielo, en las esporas y el polen, para que los pajaros e insectos, perros y gatos, difundan a su modo, el significado de sus versos.
El aburrido poema, antes de solo letras, en esencia, en savia, en imagen, en caricia, en canción se convirtió, alegrando a todo aquel que se detenga tan solo un instante y, sentir.
viernes, 25 de noviembre de 2022
Realidad/es
lunes, 6 de septiembre de 2021
Nieto y abuelo en la zanja
Nieto: ¿Qué más hacían en tus tiempos abuelo, además de jugar a esos juegos tan... tan... de correr y brincar y eso?
Abuelo: Teníamos deberes en la casa, ayudábamos.
Nieto: ¡Pobres! ¿No tenían robot?
Abuelo: No teníamos. Leíamos. Siempre leíamos. A veces en voz alta, para analizar y comentar con quienes nos reuníamos, amigos, hermanos.
Nieto: Yo tengo una aplicación que hace todo eso y solo reenvío el resumen a la profa, sin tener que leerlo, ni juntarme con nadie.
Abuelo: Nosotros leíamos por gusto, por aprender, por imaginar, por soñar. No solo por la escuela.
Nieto: ¡Qué pesado sería, abuelo!
Abuelo: Escuchábamos música, nos aprendíamos las canciones que nos gustaban. Traducíamos las que estaban en otros idiomas. Bailábamos.
Nieto: Yo tengo traductor simultáneo.
Abuelo: Leíamos para ampliar nuesta cultura, para mejorar nuestra redacción, ortografía... Para...
Nieto: Pobres... No tenían autoredactor y corrector automático. Aquí dictas un tema y en segundos te hace un poema como lo pidas. Libros, los que quieras y los puedes vender en mil plataformas.
Abuelo: También charlábamos, bromeábamos, reíamos, convivíamos siempre.
Nieto: ¿Quéee? ¡Qué desperdicio de vida, qué riesgoso y qué asco, abuelo! ¡Todos juntos! ¡¿sin mascarillas, ni vacunas, sin desinfectarse?! Debió ser terrible... Y... Parece que... no tenían nada más qué hacer en tu antigüedad. ¿Tan rudimentarios?
Con eso cierra la conversación, el chico, sin mover jamás su atención del teléfono inteligente, en el que persigue y aniquila dragones y extragalácticos, por premios en criptomonedas, que gasta en bonos para viajes o artículos accesorios cibernéticos.
El abuelo escapa al jardín, para esconder unas lágrimas detrás de unos lirios. Luego, va y desconecta el wifi desde el exterior...
2 minutos después...
Nieto: ¡A-b-u-e-l-ooooo! Me prestas tu celular, que el mío se gastó los datos. Se cayó el Wifi. Repórtalo urgente.
Abuelo: (Fingiendo consternación) No, cariño... Mi celular se descompuso y lo deseché. Y no tendremos Internet, porque no lo pagué y suspendieron.
Nieto: Nooo, no puede ser. Es una desgracia. Estamos en el año cero. Háblale a mi mamá que venga de inmediato por mí. O a papá que venga ¡ya! Enrojecido de ira y con los puños cerrados, el cuerpo rígido y todo lo que le pasa a quien está por colapsar.
Abuelo: Imposible, amor... Sabes bien que regresarán por ti en 15 días y... no tendremos Internet. Lo siento.
Nieto: Y ¿cómo vamos a sobrevivir hasta entonces? (llorando a gritos).
Abuelo: podrías ayudarme en el jardín o a dar mantenimiento a la casa. Hay mucho qué hacer.
Nieto: ¡Qué infierno eres! Malo... Malo... Eres un maldito. Te odiooooo.
El abuelo lo contiene con fuerza, cuando se le acerco el chico a golpearlo. Quedaron tirados en el pasto abrazados, hasta que salieron las estrellas, que fue cuando el chico recuperó la consciencia.
Abuelo: ¿Quieres que observemos estrellas?
Nieto: ¿Para qué, abuelo... Para qué serviría esa tontería?...
*Ejemplo de "Quien te quiera te hará llorar" de la entrada anterior.
sábado, 17 de julio de 2021
Lo decidí
Siempre he sido utópica, porque he sostenido que entre diferentes, se puede hacer un gran equipo, para comernos al mundo como un pastel de cumpleaños.
Siempre he sido ilusa, porque a pesar de todo, sigo creyendo en lograrlo.
Pero esos dos grandes defectos, me hacen insistir una y otra vez, con la misma ilusión, como si no supiera que no se puede.
Porque creer que se puede, me hace feliz y no me frustro por cada anterior intento fallido. En una de esas, como quien dice "a las cansadas" y pega la posibilidad.
Sí, sé que es infantil. Espero nunca voy a permitirme envejecer, sin importar los años que sume, con todo y las evidencias que el espejo va almacenando tan esmeradamente.
Es más... Sostengo que no voy a envejecer*, lo he decidido desde que estaba joven.
*obviamente, del espíritu.
viernes, 25 de junio de 2021
Inesperado
jueves, 27 de mayo de 2021
Niño
sábado, 13 de junio de 2020
Más infantil que qué
Tropezó el niño, con sus brazos llenos de juguetes. Obviamente, no los iba a soltar por detenerse.
Por eso, su corazón se volcó y al rodar, se le abrió su tapadera, dispersando todo su contenido.
Rodaron, brincaron, volaron todos los cariños y amores de ese niño, por el mundo entero, hasta tocar e iluminar las vidas de las personas más sensibles, que por cierto ya estaban de manos caídas y esperanzas esfumadas.
Pronto se reincorporó el niño con sus manos y corazón bien llenos, aunque una basurita en los ojos, le hizo derramar unas cuantas lágrimas, que fueron vida para aquellos otros que sufrían.
La magia de la vida así funciona. Un masmenos en cadena.
Un bajaysube, subeybaja.
Un correquetealcanzo.
Pero nunca sueltes tus juguetes. Luego qué te podría ayudar a levantarte.
domingo, 26 de enero de 2020
Mi gallo, fin de la historia
Casi al anochecer, llegó un niño, de entre 11 a 13 años, recién bañado, muy perfumado, impecable y propio.
- Buenas tardes, soy César, me dijo mi tío que tiene un gallo.
- ¿Tú? Yo pensé que vendría...
- Alguien mayor... No, yo crîo gallinas, señora y me hace mucha falta un gallo. Démelo a mí, por favor, por lo que más quiera en este mundo. Lo voy a cuidar muy bien. Confíe en mí. Dónde está.
Por sus ruegos, pensaría que había otros candidatos a dueño.
- Claro, claro. Será tuyo. Vamos a buscarlo, por aquí anda, a ver cómo lo atrapas, está muy arisco, se ha llevado varios sustos. Si lo ofrecí... a un señor que vive por... Quedó de mandar a sus hijos mañana por él.
- No, señora, con él no es conveniente. Se le escapará. No cuida a sus animales. En cambio yo... Le aseguro que lo cuidaré como nadie.
- Además, en una granja que está... (Continué, ya saben, probándolo).
- Nooo, por nada, allí ni lo piense, esos son galleros. Lo harán pelear y si no tiene suerte...
Pense: Es el dueño que necesita Diógenes. Para esto, yo ya sabía el nombre del gallo.
Buscamos por todas partes y nada de gallo. Al fin, después de mucho, me dijo muy bajito y gustoso:
- Ya lo vi, ya lo vi, allá está... arriba, mírelo.... Aaah, es muy hermoooso y fino. Uh... Es increíble, señora, se lo voy a agradecer siempre.
El gallo estaba arriba de un árbol, ya con su pijama puesta y terminando de rezar a su ángel de la guarda, casi por dormirse.
El niño subió, pero el gallo voló hacia los columpios, luego a la parte superior de un resbaladero.
Entonces planeó: - Yo subo los escalones muy despacio, para que no me sienta, pero si vuela, usted lo atrapa desde acá. Llego rápido y entre los dos ¿de acuerdo?
- Sí... muy bien, fácil. Así le hacemos. Yo lo atrapo por acá ¿Cómo? Sí, yo puedo. Muy fuerte lo agarro y listo...
Pero el animalazo, sacó de no supe dónde, unas alas tamaño de halcón y me sobrevoló, que ni en sueños, le hubiera alcanzado a tocar una sola pluma.
A partir de allí. A correr calle arriba, calle abajo, alrededor, porque está en círculo. Más corriendo el niño y más gritando y estorbando, yo, que poder empatar las velocidades de ellos.
El gallo, se nos(me) escapaba por el piso, por el aire, en nuestras(mis) narices, entre nuestras(mis) piernas, de árbol en árbol, de casa en casa. Y cuando ya lo perderíamos en el hocico de un perro que lo esperaba detrás de su barandal... el niño se lanzó como jugador de fut americano y logró aferrarlo de la cola. Dejando al perro, furioso y a mí brincando y aplaudiendo.
Con enorme sonrisa, muy triunfante, mi niño campeón, vino a mí con su gallo, el cual ni pío le dijo, siendo que a mí me decía y gritaba de todo, en días pasados.
César lo acarició y le habló con tanta suavidad, que Diógenes fue desacelerando su corazón, hasta tranquilizarse y nosotros también. Celebré su osadía y me respondió con tremendo estilo:
- Como si hubiera tenido que pelearme cuerpo a cuerpo con el perro, por salvarlo.
El niño, me agradeció y me bendijo muchas veces, me besó las manos. Nunca nadie me había agradecido así algo. Luego, se disculpó por retirarse tan pronto, "porque todavía iba a ordeñar." Su rancho, está muy lejos de mi casa.
Me contó que él mantiene a su madre y a sus hermanos. Un niño hecho hombre, encantador y muy formal, al que vi alejarse derrochando felicidad, con su gallo giro, dormido en sus brazos. Un momento glorioso.
miércoles, 8 de enero de 2020
La alcancía infantil
Por eso es tan importante prodigar y demostrar todo el amor a los hijos, de pequeños. Ellos recordarán los besos, los cuentos, los juegos, los abrazos... Nunca el coche del año, ni la residencia.
Tristemente, hoy existen parejas más enfocadas a buscar lo material, que en demostrarles su amor. Y también los niños que no reciben estímulos positivos.
Y a propósito de esto y de mi entrada anterior, les comparto estos versos que me encantan, del poeta Yehuda Amihal:
"Mi madre me cocinó el mundo entero de dulces pasteles.
Mi amada rellenó mi ventana con pasas de estrellas.
Y la nostalgia está encerrada en mí, cual burbujas de aire a un pan."
miércoles, 31 de octubre de 2018
De chiripa
Miel, su esposa, lo esperaba con los niños acicalados, con sus deberes realizados y sobre todo, hambrientos; en torno a la fogata, donde cada noche preparaban la cena con lo que él traía a la caverna. (Corrían los dosmiles a. C.)
Miel, con su templanza tan característica, fue por algunos bombones, que siempre procuraba tener... los ensartó por primera vez en ramas puntiagudas y mantuvo a los niños más que fascinados, asando y comiendo bombones, en lugar de la caza.
Luego motivó a Bomani, a que les platicara las vicisitudes de la cacería.
Él se fue serenando conforme hablaba, incluso se entusiasmó a tal grado, con las reacciones positivas de toda su familia, que siguió y siguió, recordando y fantaseando.
Fue la feliz noche en que se inventó el cuento... ¡y los bombones asados!
*Por si alguien no lo sabía.
jueves, 29 de marzo de 2018
Enseñando monedas
Saca un billete de 20 pesos y pregunta a los niños si han visto al personaje en otra parte, que si saben quién es.
- ¡Sí!, ¡Mi mamá tiene un cuadro de él en la casa! Está con la Virgen de Guadalupe... un poco más joven, dice un niño muy contundente y contento de saber.
... Extrañada la maestra de que haya quien tenga la imagen del personaje histórico Benito Juárez, en pared de su casa, le pregunta a la mamá, si es verdad.
- ¿Que qué? No. Lo que tenemos es una imagen de San Juan Diego con la Virgen.
martes, 27 de marzo de 2018
Estela
- A un ángel que anda esquiando. ¿Allá... lo ve?
- No es un ángel esquiando, es la estela de un avión.
- Me ignoran y siguen viendo el cielo y al retirarme:
- No me gusta la vieja...
- ¿Por?
- Por verdadera. Sí es un ángel, ¿verdad? ¿Qué Estela? Ninguna Estela conocemos.
- No, ninguna. No le hagas caso. Los viejos dicen muchas verdades que no.
* Tienen razón... debí ver lo que ellos veían.








