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martes, 22 de septiembre de 2026

Sin vacío

Toma mi mano 
y vayamos
por el mundo
que todos los días 
con crueldad
nos derrota 
y nos deja vacíos. 

Desde ese 
primer contacto
de nuestras manos,
sabremos 
que el mundo 
es mejor
de lo que parece.

No por lo de: 
"medias naranjas"
y codependencias
por el estilo. 
¡Fuera esas mentiras!

Sino porque
al estar juntos, 
nuestro potencial,
nos hace invencibles
ante cualquier reto. 

(Eso sentimos, aunque
no sea la verdad). 

Y la seguridad
que nos da saber 
que somos dos
en vez de uno solo,
de inicio aleja
la desolación,
y el vacío. 


Sección sin valor, mientras que Google compone Blogger.

Y entre todos hombro a hombro, somos mucho más que dos (dijera Benedetti). 

viernes, 18 de septiembre de 2026

Citas Gestalt

"Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo. No estoy es este mundo para llenar tus expectativas y no estás en este mundo para llenar las mías. 

Tú eres tú y yo soy yo, y si por casualidad nos encontramos, es hermoso. Si no, no hay nada que hacer."

 Oración Gestalt de Fritz Pearl. Cofundador de la Terapia Gestalt.

Cita de él mismo:

"Esperar a que el mundo te trate en forma justa porque eres buena persona, es lo mismo que esperar que un toro no te ataque porque eres vegetariano". 

¡Feliz fin de semana, compañeros blogueros".

Dice Google que revisaron mis entradas y el 70 por ciento no estarán visibles para los motores de búsqueda. Que no las pudieron "indexar". O sea que me han prestado el cuadernito para que escriba solo para mí. ¡Cuaz!

Tal vez ya me llegó el momento de hacer maletas.

*Queja eliminada de esta entrada, porque la queja nada resuelve. Hay que seguir cultivando la paciencia. 

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Ya no son mágicas

 


Casi todos los que nos reunimos aquí, de niños tuvimos camas mágicas. 

En cuanto nos dormíamos, esas camas nos llevaban a pasear, a donde quisiéramos. A jardines, parques, mares, bosques... Y siempre con otros niños, para reír juntos a lo lindo. 

Volaban muy alto y recio, pero con precaución, para que no cayéramos. Eran muy estables. 

A veces simplemente contemplábamos la inmensidad del cielo, o la ciudad tan pequeña como una maqueta, desde lo alto. 

Jugábamos con estrellas, luceros, cometas, incluso con la misma luna, porque los tratábamos muy bien y les agradaba nuestra visita. 

A cierta hora, la luna nos despedía y no había forma de convencerla de seguir allí, cuando ella dijera, teníamos que regresar, para no estropear la magia infinita.

Hasta donde sé, ya no existen camas mágicas. 

BLOGGER: Seguimos esperando tu eficaz atención. Gracias anticipadas.