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jueves, 17 de agosto de 2017

Los apuros de la perrita

Regresando del parque mi hija y yo,  con los dos perritos,  llegamos al súper por una compra muy rápida. Pero nos bajamos las dos. No hacía calor,  pues ha llovido mucho, ellos ya venían cansados, estacionamos en un lugar seguro, lejos del pasar de la gente,  con sombra... todo bien.

En cuanto entramos vocearon "al dueño del coche tal, favor de acudir rápido, que su mascota lo necesita con urgencia".

Mi hija espantada me dice, "somos nosotros".  Yo salí corriendo, pensando que algo muy grave estaba sucediéndoles.

En cuanto me acerqué, la perrita muy entusiasmada viéndome. Llegué, revisé. Todo bien, el perrito dormido y ella activa, pero bien.

Me retiré de nuevo,  ya sin entrar a la tienda, mi hija estaba por salir,  solo para vigilar desde donde la perrita no me percibiera.

Era un tremendo brete el que armaba, parecía que estaba en muy serios problemas. "Perra al borde de un ataque de nervios." Pero si me veía aun de lejos, se serenaba.

En cuanto subimos, con nuestras caras de culpabilidad ante quien nos hubiera denunciado, que favorablemente no se nos hizo presente,   ella se hizo la despistada, aunque agachó las orejas. El perro ni se inmutó, conoce a las mujeres en tiendas.

Por suerte no hubo policía cerca, que las multas son muy altas por dejar mascotas solas en el auto. Sé que no se debe hacer y nunca lo habíamos hecho.

Pero nos quedó la duda: O la perrita está muy al tanto de la ley, o quizá estaba molesta porque no le dimos tiempo de pedirnos sus largos encargos de compra ¡?


*No es la de la imagen, pero se parece. 

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