Sin duda: "Damos lo que somos".
Sin duda, vemos en los demás, lo que somos. Decimos de los demás, lo que somos. Juzgamos a los demás de lo que somos. El espejo.
El problema es, cuando alguien que es muy infeliz, tiene todo el poder en sus manos, para decidir quien vive y quien muere: Donald Trump.
El problema es, cuando otros más dañados que él, le han dado esas atribuciones: Los dueños del dinero.
El problema es, que todos los que miran, solapan y aplauden, anteponen sus intereses económicos personales, a la vida de la gente: Los países que han estado de su parte.
¿Creerán que los daños no los van a alcanzar también?
¿Creerán que falta mucho tiempo para eso?
Han dejado a la bestia moribunda, que no quiere pisar la cárcel, crecer a tal grado que ni siquiera les dará tiempo de reconocer el error.
Y los habitantes, gracias a la desinformación, de lo más distantes entre sí, con el pensamiento distorsionado:
"Eso queda muy lejos"
"Yo estoy bien con mi ahora y aquí"
"Aicht, la política no me interesa"
"No estoy de acuerdo contigo, pero te respeto"
Señores, señoras, ¡nada queda lejos de casa!
Con egoísmo e ignorancia, hemos permitido lo que tenemos. A arrancarse todas las vendas de los ojos. Hay que abrir el corazón urgentemente y actuar. Hay muchas maneras de hacerlo.