Traductor :

sábado, 1 de agosto de 2026

El poder

"El poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos". 

Frase que pronunciaba AMLO. El presidente que el pueblo más hemos querido en México y que los acaudalados corruptos odian. Pero que los acaudalados no corruptos, que son los menos, no lo odian, pues lograron crecer sus negocios bastante, sin necesidad de robar. 

AMLO, un presidente que nos regresó la dignidad al pueblo, con la mentalidad de: "Por el bien de todos, primero los pobres". 

(Si los pobres crecen, todos se benefician, venden más, menos robos, menos delincuencia). 

Hoy con Claudia Sheinbaum, se mantiene la misma política. Y los del pueblo seguimos contentos con la 4T (Cuarta transformación). Y México sigue creciendo. 

Fuera de toda propaganda a la 4T, que no es el objetivo de esta entrada, cuando veo a un Nayib Bukele, que convirtió a su país en un campo de concentración, o a un Javier Milei, bailando al son que le toca Trump y endeudando al país horriblemente, así como a los gobiernos que tan grotescamente han estado imponiendo por América en las recientes elecciones. 

El terrible problema de migración que le han provocado en España en esta semana, al estilo como nos lo hacen en México, en cuanto se enoja el monstruo yankee, al oponerse a sus crimenes e imposiciones. 

Habrase visto, el mundo en manos de unos locos desquiciados y una falta de unión de todos los afectados. La ONU y demás instancias internacionales que no sirven para nada importante...

Sin duda que el poder... Como repetía nuestro AMLO. 

Bien por Pedro Sánchez. Muy mal por los gobiernos europeos que no se solidarizan con él. Bien por nuestro gobierno mexicano, mal por los países de este lado latinoamericano que ahora se voltearon de bando. El nazismo y fascismo siguieron vivos y se están robusteciendo gracias a los acaudalados mafiosos que están invirtiendo mucho dinero en lavar mentes para su fábrica de esclavos. Ya se visualizan azotando el látigo en las espaldas de los habitantes del mundo. Conmigo que no cuenten, primero doy mi vida por oponerme a ello. 

Besitos de anís. 

viernes, 31 de julio de 2026

La tercera y última parte

Ni desolada, ni traicionada, ni vulnerable. Nada de eso estaba la mujer que antes fuera muñeca. Estaba simple y llanamente sola. Soledad total, sin amigos, sin familia, sin nadie que pudiera extenderle la mano para salir de ese valle oscuro. Solo el silencio fue su aliado, quien le golpeaba en el pecho la manera tan absoluta en que se entregó a todas las personas que creyó que lo merecían y le aparecía en su mente, cada instante crucial en un sinfín de distanciamientos y rupturas. 

Durante muchos años contó con alguien incondicional y que la mujer creyó que sería para siempre. No estoy hablando de un hombre, ese tipo de dolores ya eran cosa pasada y mínima a comparación. No, nada de abandonos o rupturas amorosas, eso fue mientras era muñeca. Esta vez se trataba de una compañía muy superior, más que amistad, más que familiar. 

Sintió que esa persona la defraudó y fue lo que la sumió en ese valle de negrura cruel. Pensó que nada había valido la pena, pensó ¿Para qué tanto andar? 

Lloró, todo lo que se puede llorar durante ocho meses. Las lágrimas le brotaban hasta por un buenos días, por un perro que se atravesara en la calle o por el canto de algún pájaro aburrido o sediento. Por cualquier pretexto. La tristeza la envolvía. 

El silencio que fue tan cruel, porque propició que su mente corriera a velocidad vertiginosa, fue su salvación. Concluyó que ella había hecho lo correcto. Amar, querer, apreciar, dar, sin ninguna medida, ni condición, recibiendo nada a cambio. Nada. ¿Nada?

¿Qué más necesitaba, si quedaba ella? Una mujer hecha y derecha, completa con su corazón intacto, increíblemente, después de la hecatombe, del desfile de personas que no la valoraron. Habrá muchas más personas que puedan merecer su aprecio, su amor, si acaso vuelve a querer a alguien más que a ella misma, que siempre debió ser primero que todos y no lo hizo. Priorizó a los demás, antes que a ella, porque pensaba que así debía ser y que todos lo hacían igual. 

Una noche, en que seguía llorando, escuchó a Eva, su amiga, quien desde hacía años estaba muerta: ¿Que te pasa, muñeca, no llores más? Eva, una segunda mamá, la consoló desde no se sabe dónde. Eva, la que le decía "muñeca". Allí fue cuando la mujer, salió de la oscuridad. 

-- ¡Temblad, malditos!, como dijera el buen amigo Artur en su comentario en la entrada anterior del blog; que la mujer, antes muñeca, ya nació. 

Creer o no creer. 

Personaje ficticio o la que lo escribió. Cada quien saque su conclusión.  Tienen esa libertad. Tienen permiso hasta para entrar en la circunstancia. 

Fin. 

domingo, 26 de julio de 2026

Muñeca (2

No hay que ser tan básicos, 
allí no terminó la historia
de la muñeca. 
Solemos creer que todo drama
culmina con un:
"colorín, colorado y el cuento
ha terminado". O, "Comieron
perdices y todos felices".

No, no tengamos
criterios contaminados
al estilo "mundo de Disney" 
(quien por cierto --información
al margen--, el señor 
Walt, de sonrisa angelical
y muy retorcida mente, 
durante añales influyó
muchísimo
en el sometimiento 
del sexo femenino, 
a través de las princesas
y príncipes azules 
(unos cabronazos, 
acostumbrados a 
pisotear a la mujer). 
--Cambio de tema y fuera. 

Al contrario, al humanizarse
la muñeca, fue cuando comenzó 
su complicación y su penar. 

En esa nueva vida, la lucha
ya no era cuerpo a cuerpo, 
con un solo contrincante. 
Ya no era que se la comieran 
de un jalón sin siquiera sentir.

Se trató del día a día,
de subsistir, con un sinfín
de obstáculos, 
Y peor aún, 
con un corazón limpio,
sensible, nuevo. 

Por primera vez
estuvo vulnerable, 
traicionada, 
derrotada 
e incomprendida. 
Sentada en un valle muy oscuro,
sola. Sin aparente salida. 

...
(Ni idea de si este culebrón
continuará... )