Me encanta el mes de agosto. Su nombre me produce alegría. Es un guardián de las mejores vivencias de infancia.
"Que llueva, que llueva, los pajarillos cantan" 🎼 Sí, agosto, cuando era de cantar y brincar en ronda, aferrando las manos de otros niños, haciendo giros y sintiendo el agua sobre nuestra existencia, cubierta de tierra, de juego en libre intemperie.
"Agosto al costo", repetían los anuncios de remates de saldos de artículos de verano, de las tiendas, en la radio y en la prensa. ¿Qué es costo, mamá?
Agosto de vacaciones.
Agosto de mucha familia junta.
De charcos, árboles y flores bañándose.
De adobe y tierra húmeda. Petricor.
Agosto de juego sin tope. De risa a carcajadas.
"Que llueva, que llueva... "
Y que en cada gota brote y rebote en todas las personas, el gozo de seguir aquí, vivos, sin miedo, a salvo, agradecidos... Porque si el lobo aparece, luego nos comerá 🎼 (estribillo de otra ronda).