Nació muñeca de azúcar
(-Sara, se dice de "fondant o glasé"
-Lo mismo da, que a dulce
sabe igual).
Sigamos...
Llegó un niño y se la comió.
Luego, ella misma,
nació de paja y en un día
de feria, un imprudente
la incendió con su pirotecnia
y desapareció por los aires.
Después, de barro
volvió a vivir,
llegó un tipo manotas,
antes de que la cocieran
y, de un puñetazo
la aplastó.
(El muy puñetero)
Como dijera Lavoisier,
"La materia, ni se crea,
ni se destruye, solo
se transforma"...
Aunque parezca fantasía,
hecha mujer,
la misma muñeca,
reconfigurada
es la que te lo cuenta hoy.
¡Creer o no creer!
