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lunes, 31 de agosto de 2026

Agosto 2026

Se acabó agosto. Un mes para mí de mucho aprendizaje. De encontrarme cara a cara con los desafíos de mi personalidad impulsiva, imprudente, muy emocional. Bastante irracional en muchas ocasiones. Pienso una cosa y luego hago lo contrario a lo que pensé y digo sin filtro, antes de pensar... (Lo malo es que no sé si lo quiera corregir, pues me hace bien no guardar lo que siento. Creo que me quedaré así... Es muy desestresante, aunque provoca cierta reacción de los demás hacia uno un poco como de rechazo, pero el rechazo se logra aunque no se quiera, entonces mejor que tengan una razón). 

 Pero, al final del mes llegué a la conclusión de que 'podemos cambiar la energía de la gente con la que tratamos, si cambiamos nuestra energía primero'. 

Salir de buen ánimo, siempre nos abrirá más puertas, que cuando lo hacemos de malas. 

También logré darme cuenta de que el perdón es una decisión. (A algunos no hay que perdonarlos jamás, no por rencor, sino porque si se enteran que se les ha perdonado muy probablemente volverán a hacernos otra trastada. Bueno, sí, perdonarlos es correcto, no cargar con malos sentires, pero cuidando de que no se enteren. Aunque la mayoría de gente que hace un daño, pasado el tiempo, son tan... inconscientes que dicen: ¿Qué te hice? No me acuerdo, no me di cuenta. De verdad, no sé de qué me hablas. Si te quise, ni me acuerdo. :) Se fue uno de los meses que más amo. 

Se supone que yo no hablo de mí en el blog, según he dicho en muchas ocasiones, pero hoy salió eso de manera fluida y natural. 

Que venga septiembre y a ver de a como nos toca el siguiente invierno. 

Abrazos a repartir. 


martes, 25 de agosto de 2026

Semejantes

No somos iguales. Somos diferentes, pero en los sentimientos, somos semejantes. 

Cualquiera que sea el lugar donde nacemos y estemos, la educación, idiosincrasia o cultura que tengamos, disfrutar o sufrir, lo sentimos igual, por eso somos semejantes. 

Hay diferentes países, una gran variedad, todos con banderas, como símbolos de nuestra identidad, que nos dan sentido de pertenencia a la tierra en que nacimos y vivimos. 

Pero me gustaría que las banderas no significaran fronteras, sino una demarcación, no un límite. Que todos pudiéramos ir y venir, sin impedimentos, sin visas. Libre tránsito. Respetando y cuidando por igual cualquier territorio. Y con los mismos derechos. 

Feliz día, amigos, hermanos, de cualquier parte. Seamos cada nuevo día más humanos, amorosos, incluyentes, templados y serenos, aunque no nos guste lo que hay. Aportemos la belleza, el respeto y la bondad que haga falta. Gustemos nosotros al mundo, aunque el mundo no nos guste. Al menos seamos amables, ya que nada cuesta serlo y aporta demasiado, ya que irradia a los demás, que a la vez irradian a otros y  así transformamos. 


viernes, 21 de agosto de 2026

El guerrero leal

Un guerrero vivió su época temprana gloriosa. Ganaba todas las batallas y brillaba con intensidad. 

También tuvo la fortuna de estar rodeado de gente maravillosa, en su familia y amigos. Lo amaban y se lo demostraban. Él les correspondía. 

Así iba, de acuerdo a su tiempo y como buen guerrero, dominaba todas las artes para desenvolverse en cualquier área de su vida. Nada le faltaba. Era feliz. 

Pero tenía una cualidad,  que aunque parezca mentira fue también su gran defecto, su punto débil: Era leal. Sí, era fiel. 

Al correr del tiempo fue perdiendo a sus seres queridos. 

También tuvo batallas cruentas y perdió algunas. El mundo estaba cambiando, más violento, más carente de valores y principios. Sufrió algunas traiciones. 

Por su característica de lealtad, no admitía que nuevas personas ocuparan los roles que iban desapareciendo. No había nadie más que pudiera ocupar el lugar de sus mejores personas. Y la desdicha se instaló en su ser. 

Sus seres queridos se convirtieron en fantasmas, espectros.  En cada vivencia aparecían quienes hubieran estado con él. 

Pues por su lealtad no se daba permiso de aceptar a nadie nuevo. Se sentía solo, triste, abandonado. 

Hasta que un día...

(El final queda abierto, a criterio de cada lector. Se aceptan todas las versiones con gusto).