Traductor :

lunes, 12 de enero de 2026

Hay lugares


Hay lugares que bien podríamos considerarlos sagrados. En ubicaciones aisladas, en donde lo físico y lo simbólico se funden, la naturaleza nos abraza y nos da cobijo como una madre y, hacen sentir paz. 

Hay lugares muy básicos, en los que la vida se siente por todo el cuerpo, y la gratitud surge de inmediato por tener la fortuna de estar en el mundo, justamente allí donde cualquiera podría asegurar que Dios está. 

Hay lugares en los que creer es automático y aumenta la capacidad de entrar en  armonía con todo lo que circunda,

más allá de nuestro cuerpo, 

más allá de nuestra aura y de nuestros pensamientos. 

Hay lugares en donde habita nuestra alma y en cuanto llegamos, lo sabemos, porque sentimos una emoción que parece no caber en nuestro cuerpo. 


*Abrazos, amigos.

jueves, 8 de enero de 2026

La muñeca y el reloj

A la muñeca 
le explotó
su mayor ilusión
y en vez de que
le reventara
el corazón,
se le filtró
a las venas. 

No hubo sangre, 
no hubo sollozos,
como pasa en esas
situaciones,
Pero fue asfixiante
a morir. 

La ilusión salió 
de sus ojos heridos,
como un río de plata,
que resaltó más 
con su brillantez, 
el color barro
de sus mejillas. 
--¡Hum!, respira
ese olor a tierra 
recién mojada--

Con su llanto
y el aspecto 
en su cutis iluminado 
fue el fenómeno
que guió, a quienes
en la noche más negra
de todos los tiempos,
la vieron. 

Era la muñeca más linda,
más feliz, más sincera 
y más fiel a sus convicciones, 
por eso, se le murió
la ilusión. (... en verdad,
se la mataron). 

El reloj, al verla,
sintió la misma pena
irrefrenable
y echó al vertedero 
todas sus horas, 
minutos y segundos. 
Luego,
paró para siempre.