A veces, desde el amanecer
sabemos que será
un día excelente
y todo resulta,
como si un equipo
de hadas
cuidara cada detalle.
Otras veces, nos cuesta
un gran esfuerzo todo
y quisiéramos culpar al tiempo,
al clima, a los demás.
Pero, sin coartada ni
justificación válidas,
hay que generar
fuerza e inspiración
para avanzar,
sin autoengaños.
