Antes de que amanezcan los días.
Antes de que los días siquiera intenten despertar. Y de que el sol lance su primer rayo al mundo...
Ella se despierta y se activa
al máximo,
con toda su fe en que
"Si madruga, Dios la ayudará."
Está luchando por
ahuyentar a la muerte
que está otra vez rondando
en su círculo, con un descaro
desafiante y muy ofensivo.
Ella quiere espantar al mal
que está a punto de robarle
a otro de sus seres más
queridos.
No quiere volver a ver
que otro más, se una
a la desbandada.
No quiere volver a llorar
en el valle de las ausencias,
que le hielan su existencia
a más no poder.
Por eso es que ella quiere
ganarle a los días.

