Traductor :

Mostrando las entradas con la etiqueta Microcuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Microcuento. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2026

El viento cotilla

Hay ocasiones en que la naturaleza tiene la ocurrencia de romper reglas divinas y alguien se sale del protocolo establecido. Estás vez fue el viento.

Me cuenta que últimamente Dios anda muy malhumorado. Se ha estado decepcionando de que el hombre sigue sin aprender a ser. 

Es muy cotilla y me ha dicho que lo del tiempo es una farsa, que no es verdad que cada año es un nuevo año. Puro teatro. 

Dice que es el mismo año de siempre, desde el principio de la creación, que solo le dan "una manita de gato" al mismo año cada vez y ya, como si fuera nuevo, nos presentan al mismo. 

También me ha dicho que la luna (para que tomen las medidas preventivas pertinentes sus fans, como Paula y Tracy) que no es lo que creen, que es un simple foco. Y que ya van a instalar una nueva luna de luz led. 

Del sol también me ha dicho cosas, pero ahí lo dejo por ahora, pues me hizo prometerle que no divulgaría nada. Y ya ven, como él tampoco yo me aguanté. 

El chisme (acá cotilleo no se dice) es algo que con solo saber que no debes contar algo y ahí vas, a contarlo y con la consigna de "no le cuentes a nadie" y en pocas horas, toda la comarca está enterada. 

miércoles, 11 de junio de 2025

El mito de la lucecita al final del túnel

Jacinta, esa vez rezó con mayor fervor: Llévame contigo, nunca me dejes, quiero andar contigo, o algo por el estilo, le dijo a Cristo. Salió de la iglesia a toda prisa y la atropelló un camión. (Le cumplieron su deseo inmediatamente).

Subió al cielo y se encontró con un señor de barba con muchas llaves y en una oficina anexa había otro señor muy luminoso. Dios, aseguró ella, muy emocionada. 

El de barba con una tablet y el otro, con una laptop. Inmersos. Ambos vestidos muy informales y sentados en sillas de playa, ante unas mesas replegables. Una oficina improvisada.   

Jacinta, tuvo que toser varias veces para que notaran su presencia.  

A las quinientas, el de barba, de manera impersonal y un tanto molesto, dijo: el que sigue. 

Jacinta, ante él, ya estaba alistando toda su documentación personal, en original y dos copias que siempre cargaba "por lo que sea que se ofrezca".

--No, no, no, primero deme su número de turno impreso. 

-- No tengo turno, no había nadie antes que yo, por eso...

-- No la puedo atender sin turno.

-- Argh, pero es q...

-- Su turno... son políticas. 

-- Renegando fue hasta la entrada por su turno de la maquinita, a unos 200 metros. 

-- Llegó con el turno directo al escritorio. 

-- Espere a que aparezca en la pantalla su número o que yo le llame... Tome asiento, le dijo San Pedro sin dejar de ver su tablet y su móvil, que accionaba en simultáneo, muy divertido. (Seguro también estaba jugando casino, eso se da mucho en el cielo). 

-- ¡Ufa! Dijo Jacinta.  

Pasó una media hora y Jacinta ya impaciente fue a reclamarle atención. 

Ni la miró, ni le respondió. 

Regresó a su asiento. 

Una hora más tarde, el hombre la llamó... ¡37!

Jacinta le entregó el número, que no recogió el hombre y ya estaba lista para entregar la documentación que le pidiera.

-- ¿En qué puedo servirle? 

-- Como usted sabe, acabo de morir. 

-- ¿Y yo cómo podría saberlo? No soy adivino. Ni está uno para... 

-- Mmm... Bueno, me acaban de atropellar y morí...

-- Cómo se presenta así como así. Tiene que sacar cita... en línea.

Jacinta, vio que tenían varias computadoras y dijo, ¿puedo conectarme en alguna para sacar la cita? 

-- No... son del personal. 

-- Pero, si no hay nadie... 

-- Al rato llegan. No le puedo prestar equipo nuestro, vaya a su domicilio y desde allá pida su cita. 

-- ¡No puede ser!, si ya estoy aquí, atiéndame. ¿Para qué he de irme y luego regresar, en vez de que ya me dé trámite? ¡Habrase visto, tan pésimo servicio en el cielo! ¡Lo que haya que ver! 

-- ¡Y lo que falta! Vamos con los tiempos, señora. 

-- Necesito entonces hablar con el Señor! ¡Déjeme! y señaló hacia el hombre luminoso. 

-- ¿Qué?! ¿Cómo se le ocurre semejante barbaridad? ¿Acaso no sabe quién es?

-- Dios, supongo y usted San Pedro. Pero si se nota  que no está haciendo nada...

-- Está en su hora de casino. Usted no está para juzgar a nadie, ¡menos a Dios! ¿Cómo se le ocurre semejante atrevimiento?

-- Ah, lo espero, ya tengo más de una hora aquí, no tardará. 

-- ¿Y qué con que tenga una hora usted aquí? Dios no está para lo que a cualquiera se le antoje que atienda, es ¡Dios! Además, el tiempo celestial es diferente. Puede ser como un segundo o mil años, de lo que usted conoce, según la actividad nuestra y la gestión a la que usted venga. Por cierto, a qué viene específicamente. Dice que murió, ¿y luego?

-- Cómo que a qué vengo... Me acabo de morir. Me espero, para hablar con Él. ¿No que el tiempo de Dios es perfecto? 

-- Perfecto ¿Para quién? Son dichos populares, eslogan publicitario. ¡Qué sé yo!

-- No puede permanecer aquí, él, no, corrijo: Él, tiene su agenda llena hoy. Luego de su casino, tiene varias conversaciones a distancia y no sé la hora en que termine. 

Vaya a su casa, o a donde quiera, como le dije y en el formulario indica su trámite y nosotros le damos cita. De antemano le informo que será más allá de por noviembre, estamos muy saturados. Además hay un comité que decide a dónde le toca ir. En el cielo ya no hay cupo. Solo caben uno que otro... con recomendaciones. ¡El que sigue!

-- ¿Hasta noviembre? 

-- Sí... Del próximo año. 

Regresó Jacinta muy desencantada, en una ambulancia, entre unos paramédicos que gritaron de alegría al revivirla.

-- Caramba, nada de túnel, ni luz al final, ni los parientes más queridos esperándome, ni San Pedro amabilidad encarnada, ni Dios dispuesto a abrazarme por los siglos de los siglos, ni ángeles, ni música de arpas y violines. Nada de lo que han contado. Un fiasco, alucinación colectiva, una reverenda mentira de los que supuestamente han estado allá. Nada, una burocracia tremenda y una atención deplorable a los usuarios. ¡Qué va!, no podía creer lo que encontró.

Regresó tan, pero tan decepcionada, que ni se alegró de haber regresado.


sábado, 18 de enero de 2025

Tétrica

Esa esquina provocaba escalofríos. En una ciudad tan llena de mitos, leyendas y fantasmas, la gente se acostumbra a esquivarlos, a convivir con ellos o a no ponerles atención para no quedar por semanas espantados o ir al manicomio. 

Yo, después de haber experimentado esa sensación, solamente opté por no pasar por allí, en la que llaman hora cero (que es de cuando está por oscurecer a cuando oscurece, entre cinco y siete de la tarde). No es lindo ir caminando con algo que nos va hostigando y que no podemos ver. O imaginando no sé que tantas cosas. Que en esas experiencias, se mezclan los hechos, el nerviosismo y la fantasía. 

Pero, una tarde, iba tan entusiasmada que no me acordé del asunto y la tomé de frente a eso de las seis de la tarde. Ni siquiera me crucé de acera. 

A unos cuantos pasos de la casona, una mujer joven y hermosa, me llamó haciéndome señas desde una ventana. Emanaba un perfume floral muy agradable: ¡Acércate, ven!, me dijo. 

-¡Qué barbaridad,  si es una casa habitada, lo que uno es capaz de inventar!, cómo pude llegar a sentir miedo, pensé. 

Le sonreí y ella a mí. Así que llegué. 

En un instante, la joven cambió de apariencia y estaba encadenada en una silla destartalada, al centro de una habitación muy amplia y oscura. Luego, empezó a reír y en vez de ella, fui yo a la que vi en esa silla. Ella desapareció, pero la risa continuaba, retumbaba de una manera ensordecedora y me alejé que ni pisaba el suelo, iba casi volando, hasta la casa. Entré de sopetón y me quedé detrás de la puerta, como si pudiera detener la entrada de ¿Qué o a quién?   

No tuve manera de indagar lo que sucedió en esa casa y, no quise investigar.  Jamás volví por esa esquina. Después me mudé de ciudad y no supe nada más. 



lunes, 2 de septiembre de 2024

Ciberpaseo

Escampó y la noche con su fresco, invitaba a algo más. Así que pensó:
Esta es la ocasión",
y con las facilidades 
que ya existen para cualquier ocurrencia,
salió rumbo a ciertos sitios blogueros.
Con tan buena suerte
que encontró luces encendidas
en algunos de ellos.  
Se bebió unos versos
recién preparados,
que acompañó con un cuento
como hogaza y queso.
 
Regresó con nuevas ilusiones 
a la hora en que ya repartían
los más dulces sueños, de postre.

"Lo que se puede decir, existe". 
Estaba con letras grandes, en la puerta de la primera sección de sueños. 

sábado, 30 de diciembre de 2023

Año 2024

Que en 2024 el amor predomine, para que se respete la vida y la integridad de todos en el mundo y poder sentir orgullo de ser humanos. 

¡Felicidades! 

¡Abrazos! 

💕🥂🎇

lunes, 26 de junio de 2023

Cualquier historia


Llamó tantas veces a esa puerta, que perdió la cuenta. Y cuando decidió claudicar, fue a tocar por última vez, como despedida simbólica. 

Sin embargo, le abrieron. 

--¡Mentira!, dijeron que con un hacha la derribó. 

--¿Por qué no llamó a un cerrajero?

--Queda mejor con la rusticidad del hacha. 

--Será muy rústico, pero nada original. Ya lo había hecho desde hace décadas Kubrick, en "Resplandor". 

--¡Callen! Nunca faltan voluntarios para contar vidas ajenas y embrollar los hechos. 

Titubeó en el umbral, porque ya se había acostumbrado a nunca lograr sus anhelos. Pero finalmente entró y rescató su destino íntegro. Fue empezar a vivir. 
 

miércoles, 7 de junio de 2023

Torcido


A la pobre, siempre le fue mal. En cuando empezaba a levantar cabeza, no faltaba quien llegara y le echara a perder su destino.

Hablo de una mujer noble, con muy buen carácter, aspecto y simpatía. Muy humana. Como eran antes los humanos, sensible y solidaria. e

Le hicieron dos jugarretas atroces, que la lanzaron hasta el sótano de su existir y con mil dificultades pudo volver a ponerse en pie.

A partir de allí, trató de manejarse con muy bajo perfil, para no sobresalir y de esa forma, lograr que nadie la mirara. Pero como por encanto, parecía que los fracasos se le fueron tejiendo en su esencia y más brillo irradiaba su personalidad. 

Se aisló. Pero cuál va siendo el verdadero destino, que al final de cuentas, quedó al centro de todo su entorno. Eso es así, tarde que temprano. La entereza y temple cultivadas, no la dejaron derrumbarse más, recuperando la trayectoria hacia su destino claro y ya sin obstáculos. 

"... De tanto recibir golpes, su piel endureció y jamás volvió a sentir dolor"

Final aportado por nuestro amigo Carlos. 


*Gracias por la buena acogida a la entrada anterior. No creo que la casa estuviera abandonada. Eso me inspiró la imagen. Como ésta. 

martes, 23 de mayo de 2023

Sueño vivo


Soñé que estaba con mi escritor predilecto, planeando un emprendimiento en sociedad. "Será ganar mucho por estar jugando, tú verás", me decía con una seguridad tan genuina, mientras seguía explicándome los pormenores, que nos llevarían al éxito del negocio. 

Pensé en el sueño, que había valido la pena no haber recordado durante muchos días anteriores, lo que había estado soñado... Era porque este sueño se estaba cocinando a fuego muy lento.

Me sentí feliz, al saber la gran confianza que tiene en mí, como para venir a decirme lo necesaria que le soy para este asunto. El hecho de que me escogiera entre tantos millones de admiradores que tiene, me hizo sentir muy afortunada. Más que todo porque vino a visitarme, desde el mundo en que todo lo bueno es posible, muy lejos de codicias y violencias del mundillo de acá. 

domingo, 2 de abril de 2023

Poema de farra

Si alguien pensó que el poema hastiado, 
salió simplemente 
de la página 36,
cruzó la mancha de
pluma fuente,
y colorín colorado,
no puede estar más equivocado. 

Se cuenta por ahí, 
que estaban las coplas, 
de un peán y una égloga,
a la orilla de la azulada tinta,
cuando el poema salió del libro,
aquella tarde. 

Ni lentos, ni perezosos,
con tanta vida aireada,
lo envolvieron con otras ideas, 
de las que él llevaba al salir.
El "poema hastiado" accedió
de inmediato, deseoso de todo
y la última vez lo vieron
de taberna en taberna,
entre seguidillas y redondillas,
por Nueva Orleans, Luisiana. 

Ni siquiera ha tenido que trabajar para ganarse la vida,
es tan único y peculiar,
que por tan solo contar un poco
de su vida pasada, donde se presente,
le llueven invitaciones 
sin mayor esfuerzo. 

Anda encantado, 
aprovechando todo lo que
hay en ese nuevo mundo,
a la orilla del Misisipi 
compensándose por
todos los años
que estuvo cautivo,
en aquel libro ignorado,
muy lejos de las reglas
impuestas, la métrica y
todo aquello. 
Lo que sí, con las rimas
muy subidas a la cabeza
y de tono...


miércoles, 15 de marzo de 2023

Poema hastiado

Me iré muy lejos, 
en cualquier momento,
a radicar en un lugar
que no tenga infierno, 
que me obliguen 
a narrar.
Iré a un lugar 
sin niños en proceso de trauma,
ni mujeres desvalorizadas,
ni hombres humillados,
ni devastación. 
¡Existe ese lugar!
En el siguiente merequetengue,
cuando todos enloquezcan
en su recurrente torbellino,
cruzaré el charco
de tinta, que linda
con la isla segura
de mi mejor fantasía
y allí estará ese lugar,
que tal y como lo ví 
en "maps" me aguarda. 
Nadie me contradiga
que por esa libertad
he vivido toda una era
y también estoy dispuesto a morir. 

El poema con toda
determinación, 
fue al perchero,
tomó su sombrero
y salió de la página 36, 
del oscuro libro,
hacia la conquista
de su nueva suerte. 

sábado, 14 de enero de 2023

El aburrido

Estaba un poema, aburrido, aburrido, cuando llegó un ventarrón. 

Una alondra, lo asió del brazo de una letra y lo llevó al nido de sus parientes, donde con amor lo cuidaron  intensivamente.

El poema ya aliviado, nunca más volvió a aburrirse, porque en esa otra oportunidad de existir y en correspondencia a sus rescatadores,  no regresó al papel.

Ahora deposita sus versos, en las hojas de su árbol casa, en otros árboles más, en las flores, la maleza, sobre algunas nubes chaparras, en pedazos de cielo, en las esporas y el polen, para que los pajaros e insectos, perros y gatos, difundan a su modo, el significado de sus versos. 

El aburrido poema, antes de solo letras, en esencia, en savia, en imagen, en caricia, en canción se convirtió, alegrando a todo aquel que se detenga tan solo un instante y, sentir. 


miércoles, 11 de enero de 2023

De papel

En una crisis de vacío, página le dice a hoja: 

"Eres una doble cara".

Llega folio, el eterno enamorado de hoja y le dice a página: 

"No es lo mismo tener dos caras como nosotros, que ser una doble cara, como tal vez tú".

Página, no pudo argumentar más, enmudeció. 

Hoja, correspondió a folio y juntos se fueron a vivir muy lejos, donde muchos cuentos tuvieron después. 



sábado, 15 de octubre de 2022

La bruja fea

Había una vez...
Una bruja muy fea, muy fea, que se casó con el príncipe. Tras largos años de soportar vicisitudes variopintas con su nada dócil consorte, con la familia de este y con el pueblo que no la quería, un día neblinoso se convirtió en reina. Para colmo, en medio de una gran crisis social y económica  mundial. 

Consciente de todas esas contras y con el ferviente deseo de no quedar para la posteridad como la más fea del cuento, inteligente como pocas, se las ingenió en convencer al ahora rey, de vender todos los bienes materiales del reino, para destinar esos fondos a nivelar las condiciones de vida del pueblo empobrecido, debido a siglos y más siglos de desigualdad, injusticia y explotación, provocada por castas como a la que ahora pertenecía y que en el fondo ella misma detestaba. 

Luego, liberaron territorios que estaban bajo la dominación del reino y favorecieron a los despojados y desprotegidos restantes. 

Convertida en reina, esa bruja otrora muy fea, con sus acciones, logró el perdón del pueblo. Incluso se dijo que hasta llegaron a aprobarla y quererla. 

Ya con su prestigio muy recompuesto, se fue con su marido al bosque, donde vivieron muy tranquilos y felices en una sencilla cabaña.

Su conciencia limpia, actuó como el beso al sapo, dejando al descubierto, a la mujer realmente hermosa que tanto lastre había mantenido oculta. 


lunes, 17 de enero de 2022

El diferente

Un monito de nieve se creía diferente y se apartó de los demás. Pero luego llegó otro junto a él, que también se creía diferente. Después otro y otro y muchos. Hasta que fueron una multitud de monitos de nieve diferentes. Como si solo estuvieran esperando a que alguno se expresara, para todos, seguirlo. 

Igual como pasa en cada nueva generación, con las corrientes y las tendencias, al final fueron más los supuestamente diferentes, los que no querían ser del montón, que los iguales a los que no querían pertenecer. Entonces, nada tenían que los hiciera diferentes. 

Solo quedó un monito común y corriente.  Por ello, relucía y sobresalía entre todos, resultando ser en realidad el único diferente y sin tener que hacer tanto argüende de distinción.  Incluso les dijo: 

- Ey, diferentes, no se queden allá tan solos y apartados, los invito a una gran fiesta que organicé, para celebrar la tradición. 

Ni tardos, ni perezosos,  los diferentes aceptaron y disfrutaron igual que si fueran de los que ellos se excluían. 

Pero cuando el sol salió, no hubo pose de exclusividad que sirviera a ninguno y todos corrieron con la misma mala suerte.  



martes, 21 de diciembre de 2021

Los renos

Debido a los efectos colaterales del problema mundial, por todos sabido, desocuparon sin ninguna consideración a los renos de Santa Claus.  

Ni siquiera al famoso Rodolfo indemnizaron y no le han querido pagar las regalías por su famosa canción.  

Se han visto obligados a contratar un equipo de abogados, para hacer valer sus derechos y a la vez,  a incursionar en otras actividades por cuenta propia para sobrevivir. 

Algunos empezaron a transmitir en diferentes plataformas de internet, viajes a atractivos lugares turísticos, y ya perciben jugosos ingresos. También están trabajando de guías, cuidadores e instructores en centros de esquí y pistas de hielo. 

Iniciaron un negocio de mensajería, de todo tipo de artículos y chuches, a precios muy competitivos, con una rapidez de entrega inigualable y cada día su negocio se va consolidando más y más. 

"No hay mal que por bien no venga", con su emprendimiento muy rápido están recuperándose y sobre todo, libres del consorcio explotador que los absorbió desde hace varias décadas, en que el mito fue sustituido por el mercantilismo. 

Respecto a Santa... Él también fue despedido.  Pero le ha ido mucho mejor que en su antigua ocupación, que tal vez merecería un capítulo aparte.  
 


jueves, 11 de noviembre de 2021

Hablando y bordando

-- Má... ¿Vas a querer que te ayude hoy?

-- Sí, m'hijita, en cuanto termines tu tarea, te lavas muy bien las manitas y vas al taller. 

Así pasamos esa primavera, mamá,  mi tía y yo. Bordando aquel vestido de novia con una cauda de 19 metros, con chaquiras, lentejuelas, canutillos transparentes, blancos y nacarados como estrellas, destellos de lluvia y luna. 

Aborrecí ese vestido, a esa novia, los vestidos de novia y esa temporada, en que no anduve la tarde entera en la calle con la pandilla, por estar entre tules, guipiures, encajes, shifones, flores, hilos, alfileres y agujas,  mirando a los amigos entre puntada y puntada, desde la ventana, donde me sentaba para aprovechar la luz natural.  Aunque solo era un par de horas, porque luego salía a jugar también. Me hice muy rápida bordadora para poder salir. 

Y bien que me gustaba ayudar. A bordar aprendí, casi creo que antes que leer y escribir. Éramos 5 hermanos y mi madre apoyaba a mi padre, confeccionando vestidos de novia, para poder estar pendiente de la casa y de los hijos. 

Fue un tiempo hermoso, porque platicábamos mucho mientras cosíamos. Fui de todos los hermanos, la que más conoció a mamá, por esas tardes íntimas. Para esa tía, no había tragedia tan fuerte, que no pudiera descoser, hilvanar y volver a coser, como cualquier prenda que hay que ajustar a una novia vanidosa ¿Para qué tanto trapo? ¿Acaso era garantía de felicidad marital? 


miércoles, 29 de septiembre de 2021

De amor a pie de página

~ Me gustas con tus redondeces y ese coqueto punto en la i. 

~ Y tú me gustas, porque tienes todas las vocales y varias acepciones. 

~ ¿Amantes por siempre?

~ ¡Por siempre! 

Y se fueron muy felices vocablo y palabra, a reunirse en página en blanco, con sus amigos verbo auxiliar y verbo transitivo, para formar la primera oración de un  nuevo capítulo.  

jueves, 12 de agosto de 2021

De genio

Un día del año 2020 (veinte veinte), el destino, amaneció de genio y cuando vio pasar al tiempo muy alegre y de la mano con la gente, en todas las direcciones, se llenó de envidia y les metió una zancadilla, con el mayor dolo posible. La gente rodó y rodó y sigue rodando. Y al tiempo, se le descompuso el mecanismo que lo contenía y se le vuelan sin cesar los segundos, como si fueran los pétalos de una florecilla de diente de león. Así se quedaron sin que nadie pueda detenerlos. El destino tampoco, dicen que se horrorizó, al ver lo que provocó, pero nada puede hacer tampoco por remediar los efectos de su acto tan ruin, convertido en encantamiento. Solo llora. Solo sufre por tanto desperdicio y daño innecesario, en una era, que podría haber sido gloriosa. Él mismo está siendo el más dañado. Cielos... que no todos los cuentos tienen su final feliz.

sábado, 5 de junio de 2021

Espinas

Un cactus, que vivía a mitad de la nada, fue visto por un animalito, quien quiso acompañarlo.  Pero el cactus hosco y desagradable, se negó a recibirlo. Ni te acerques, le dijo y lo espinó. 

El animalito, al saberlo tan solo, regresaba, encontrando siempre al cactus esquivo y de mal genio. Habrá sufrido mucho, pensaba el animalito y justificaba sus desplantes y agresiones. Pues cada vez,  recibía terribles pinchazos. 

Así, hasta que el cactus le tendió una emboscada junto con otros seres muy venenosos,  para deshacerse de él. 

Casi muere en ese ataque.  Saca ciertas conclusiones, pero sigue confiando y regresó en cuanto pudo, a platicarle al cactus lo que le sucedió. 

El cactus molesto por su supervivencia, logró que el animalito fuera atacado por otros, recurrentemente. Él resistía y no dejaba su empeño de relacionarse con el cactus... "Tan solo y en medio de la nada... Me necesita." 

Mas el cactus le dijo que no quería volver a verlo. Que le irritaba su forma de ser. Con muchas espinas clavadas el animalito se fue. 

Pasó mucho, mucho tiempo. El animalito pensaba en el cactus con  frecuencia. En lo mucho que le hubiera gustado tener una buena relación con él y que fuera tan feliz como él. 

En eso estaba cuando se enteró de que estaban derribando a todos los cactus de la zona. Con el corazón en la mano fue a visitarlo, para ofrecerse a ayudarlo a salvarse. 

El cactus, estaba ya muy envejecido y muy enfermo, se mostró dulce y bastante afable y entre abundantes lágrimas,  le dijo al animalito que lo había extrañado mucho, porque se dio cuenta en su ausencia de lo mucho que lo quería y el dolor inmenso que le significó perderlo...  etc.  

El animalito se  conmovió,  "al fin el cactus lo estaba apreciando, al fin se estaba sincerando"... Lo defendería como fuera preciso para que no lo derribaran y vivirían muy cercanos, compañeros y felices.

Enjugó las lágrimas al cactus y  al abrazarlo para sellar su cariño y reanudar su relación, que sería mejor que nunca antes, maravillosa...  el cactus, aprovechó el momento de sensibilidad del animalito, para con toda saña, enterrarle una gran espina en el corazón. 

El animalito  todavía pudo alejarse, pudo sobrevivir y pudo curarse de esa herida. "Fue accidental", pensaba, mientras se disponía a regresar con el cactus. 

En el camino lo cercaron parte de los seres maléficos que habían perpetrado aquella emboscada, para impedirle llegar. Confesaron su responsabilidad y le advirtieron: no te acerques, es malo, muy malo. Igual que nosotros. Se ha estado burlando de ti. Nos dijo que cuando fuiste...

El animalito no confió en esos seres malignos y los esquivó.

Cuando llegó a donde estaba el cactus, con maquinaria ya lo estaban arrancando.  Lárgate. Hipócrita. Odio tu alegría, tu inocencia, tu tenacidad, tu fe, tu bondad, tu resistencia, tu amor, tu ceguera.  Estás mal. Te odio. Fueron las últimas palabras que alcanzó a  decirle el cactus. 

El animalito lloró desconsolado aquella muerte y por no haber podido ayudar al cactus a vivir feliz. Su cactus...  hermoso, elegante, distinguido, inteligente y muy espinoso, al que tanto admiró y quiso. Por el que hubiera dado la vida por salvarlo y que fuera feliz. 

viernes, 28 de agosto de 2020

Se mudó

De buenas a primeras, le nació el deseo de mudarse a otra ciudad, con la ilusión de que viviría más a gusto que donde siempre había estado y ya le resultaba vertiginoso y pesado.

En la despedida que le hicieron sus afectos, se enteraron de que no conocía la ciudad a donde se mudaría, ni siquiera había estado de entrada por salida. Claro, consideraron que estaba cometiendo una locura, sobre todo porque nada se decía de esa ciudad, ninguna noticia ni buena, ni mala. Como si no existiera. No obstante estar en el mismo país.

Mas, no hubo quien lograra que se arrepintiera de irse. Partió solamente con unas cuantas referencias turísticas y lo escaso que pudo encontrar a través de Internet, confiando en que precisamente por eso debía ser un lugar precioso, tranquilo, seguro, de gente linda... porque era un sitio que no generaba noticias. No regresó... ¿Por qué sería?

¿Encontraría lo que buscaba? ¿Qué opinas? ¿Has hecho o harías algo así?