Se volaron los versos,
andan libres por el mundo
buscando quien los aprecie.
Hay más poetas que lectores.
Estamos en un mundo
de hablantes simultáneos,
instantáneos y continuos,
al grado de que las palabras
van perdiendo significado.
Se volaron los versos,
hay que encontrar los poemas
completos en escondites,
donde no haya emisores
que los desbaraten
con su ruido.
Por eso, ya me callo.


