Traductor :

domingo, 20 de octubre de 2013

Boleto de regreso

En cuanto su marido le dijo que se reuniría con los amigos en “un café”.  Ella, le recordó el compromiso que tenían esa noche:
– ¡Pobre de ti si no apareces!, no me vas exhibir otra vez.  Te lo juro que no volveré a mentir para cubrirte, como siempre que no llegas por andar con todos esos “sinoficio”.
– ¿Cómo crees, mujer? Regreso ¡de volada! Solo voy para ver si consigo algo para la próxima elección… se oye muy fuerte Don Eleuterio, y, hay que ver si vamos perfilando por ese lado... Si no fuera por eso…. Ni siquiera tengo ganas de ir ¡Créeme! Pero nos conviene…   
- Bueno… como yo iré con mi estilista y como tú regresarás tan pronto, entonces, tú te llevas a la bebé que en el café… ¡No te estorba! –le entrega a su hija, con biberón, pañalera y demás. Se despiden, cada uno aborda su automóvil -Ni tiempo le dio a él de rebatir- 
-¡Temprano eh! Que a las 9 nos vamos.
Ella, de regreso a casa, pasa por el café donde estaría su marido, ve el automóvil estacionado, suspira satisfecha. Con su rubio destellante, vestida de canutillos y chaquiras, perfume fino y uñas “estilo francés”, le dan de las 10 a las 3, como la canción de Sabina y que el marido no llega. 
Cuando ya está hecha un “chícharo en lata de sardinas” por toda la casa, llega Don Catarino, el cantinero, muy parsimonioso y paternal, cantando canciones de Cri-Cri a la niña, plácidamente dormida, que fue olvidada en la cantina y antes del interrogatorio, con la habilidad de su oficio, se da a la fuga. 
Casi al amanecer, llama el marido: 
-Mujer, mi amor, por lo que más quieras ¡No te vayas a enojar!, me ha sucedido algo inaudito, No sabes el susto que me he llevado, estoy ahora mismo haciendo una denuncia en la delegación, pues me han robaron el coche, no lo encontré por ningún lado, lo dejé en la mera puerta del bar de Don Catarino y al salir no estaba. Yo creo que ya no vamos a alcanzar a ir a la cena con los Vallesmundis, háblales y diles que nos surgió un terrible imprevisto, inventa algo, tú sabes.
-Y qué hacías en la cantina, si ibas al Café.
- Ay, querida, es que pasaron cosas muy extrañas, no sé… Llegó don Eleuterio y ya sabes como son, muy insólito, ahorita te cuento, cuando llegue a casa.
-Y la niña… dónde la dejaste -le grita-
- ¡Dios mío! ¡Mija!… ¡Válgame... la niña! ¡Nos la han raptado también!



48 comentarios:

  1. ¡Hola Sara!
    Quizas, esas cosas de la vida en pareja...

    Salud y fuerza.
    J.M. Ojeda.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quizás, quizás... en la vida en pareja hay que estar preparados para todo tipo de sorpresas.
      Más salud, fuerza y un beso de anís de aquí para allá.

      Eliminar
  2. Sara, me gusta mucho cuando escribes costumbrista! :) Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo sé mi niña, alguna vez me lo dijiste... Solo que tengo que andar más en la calle para pescar palabras y formas, que luego se van olvidando si no las escuchamos a diario. Te enseñaré a hablar en mexicano, jajaja!
      Besos.

      Eliminar
  3. Una buena historia.

    Y, estas cosas, ocurren....

    Besitos

    ResponderEliminar
  4. Respuestas
    1. Gracias Lao. Espero que te haya divertido.
      Fuerte abrazo!

      Eliminar
  5. Yo me pregunto si de verdad existirán tipos así :(
    Besos y salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ven y te los presento en persona, jajajaja! Date de santos que ese no empeñó a la chiquilla y que el cantinero era su amigo. Que si no...
      Besos.

      Eliminar
  6. Me has sacado una estruendosa carcajada.....gracias!!!!
    La vida mirada con armonia!!!

    Cariños

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja! me alegro! quizá no nos divertiría tanto si fuéramos esa mujer. Pero desde leos de la situación, es divertida.
      Abrazo grande.

      Eliminar
    2. No es de extrañar que suceda en la vida real.
      A lmenos notamos en los super lllamando a atenciion al cliente diciendo que tal o cual niño busca a sus papis.
      Pero lo tome a sonrisa, porque hay tantas cosas poco alegres en todos los entornos que un poco de evasion viene bien no???
      Un abrazo recariñoso vuele a ti

      Eliminar
    3. Es que la intención primera era la sonrisa... ya el análisis sociológico, lo dejaremos para después.
      Yo tengo un sobrino que de pequeño, le encantaba perderse en las tiendas. Le gustaba mucho escuchar que lo vocearan... entonces ya casi lo sacábamos encadenado a nuestras faldas, porque nos hacía sufrir!!! jajaja! Se encontró el caminito de atención a clientes y hasta que supimos, que antes de desesperarnos, corríamos a "atención a clientes". Después iba y se reportaba, para desaparecérseles a los empleados... Entonces empezaba el luego de las escondidas por todo el establacimiento. Así siguió siempre. Se nos perdió en Disneyland en una ocasión. Nosotros no disfrutamos del desfile final y él en primera fila, que encontramos cuando volvieron a encender luces. ¡Diablísimo! Decía que la clave era no perdernos él de vista nunca, jajajaja!
      Quizá ahora se le pierda a la esposa. No lo sé.
      Otro abrazo igual.

      Eliminar
  7. Muchas veces las excusas empeoran aun más las cosas, un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Mamé... yo creo que más vale llegar a casa calladitos, calladitos y claro con el boleto de regreso. Jajaja.
      Abrazo.

      Eliminar
  8. Anda que ya le vale... o les vales q a semejantes energumenos no se me ocurre a mi ocuparse de tesoros...
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que la mujer pensó que ejercería presión para que el hombre no se fuera de parranda, pero no le salió la estrategia. Pobre!
      Besos.

      Eliminar
  9. Vaya lío, de mentira en mentira, me has arrancado una sonrisa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No midió el estado en que se pondría en aquella cantina, me parece! Y quizá la mujer le hubiera impedido de mil formas si hubiera sabido la verdad. Espero te haya alegrado.
      Abrazo!

      Eliminar
  10. ¡Pobre niña!... con esos padres mejor la criaban los abuelos.
    Cada vez me gustan más esas expresiones tan típicas de tu linda tierra.
    Un abrazote.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De verdad que sí... espero que eso a ti nunca te suceda, o que si te suceda, tengas muy buenos amigos que se encarguen de la niña, jajaja.
      Me alegra que te guste. Te voy a ir enseñando más mexicanismos.
      Abrazo.

      Eliminar
  11. Jajajajaja. Yo no tengo hijos -Dios es sabio, pobres criaturas, híjole- y también soy cantinero y naco. Gracias por este divertido relato, el idioma castellano en todos los países de América adquiere una riqueza que siempre me ha cautivado, y escucharlo en sus voces es una auténtica delicia, es más cadencioso, más musical, en fin, en mi opinión, más bello.
    Perdona por el choro y besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja! me alegro... serás cantinero y lo que quieras decir, pero tú, nunca serías naco. Eres todo lo contrario. Recuerda que las lenguas indígenas son muy musicales, son una caricia al oído.
      Un beso igual.

      Eliminar
  12. No se puede andar por la vida con mentiras y con unos padres tan irresponsables…
    A pesar de todo has logrado que sonría.

    Un cálido abrazo Sara

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es del tipo de situaciones tan graves que son una tragedia, pero si no quedan secuelas o suceden grandes percances, pueden resultar divertidas.
      Fuerte abrazo, querida niña!

      Eliminar
  13. Divertido, y nada imposible. A mi me contaron un caso de unos padres con dos hijos, que viajando en coche, pararon a descansar en una zona de de prados y al emprender de nuevo el viaje , se dejaron abandonado al más pequeñito. Recorridos unos kilómetros dándose cuenta de lo sucedido retrocecieron en busca del chiquitín. y allí en la pradera lo encontraron entretenido jugando.

    Abrazos, querida Sara

    Fina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y sin los efectos del alcohol, que provocaron a nuestro protagonista, olvidar su treta, para engañar a la mujer. Tan seguro iba al bar que no pudo comprender que hacía su coche en el café, jajaja!
      Lo divertido es que tanto lo que me cuentas como esto no tuvieron final fatal.... que si no, imagínate!
      Abrazos, Fina!

      Eliminar
  14. Me ha encantado tu historia, últimamente de vez en cuando los diarios nos asombran con noticias parecidas y no precisamente por andar haciendo eses por las calles como consecuencia del alcohol ingerido, simplemente por olvido, en alguna ocasión incluso con resultados trágicos, olvido en un coche al sol y al salir a buscar el coche, encontrar al niño deshidratado, con posterior fallecimiento.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué terrible lo que me cuentas. En una ocasión discutí con una mamá que dejó a su bebé en el coche solo, por ella entrar al banco a hacer sus movimientos, pero ella nunca entendió y me dijo que no me metiera en lo que no me importaba. Sabes la impotencia de que uno le cuidara lo que consideramos más preciado, como un hijo, para que ella se molestara. Bueno... así somos los humanos, demasiado defectuosos.
      Fuerte abrazo!

      Eliminar
  15. Si es que... hay quien no se olvida de su propia cabeza porque hace tiempo que la perdió...

    Donde hay un bebé te puedes olvidar de todo, pero nunca del bebé.

    Muy buena crítica Sara, y contada con mucha gracia y salero :)

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ximo, y viniendo de ti, que eres fenomenal con tu blog, y que me encanta... uyuyuyuy! me siento muy feliz. Y, esperemos que no sean cosas reales. o que en su caso, otros bebés cuenten con hombres tan paternales como Don Catarino!
      Besos de caricatura! Jejejeje. pa que me entiendas en tu arte.

      Eliminar
  16. Jajaja,un buen relato con su correspondiente crítica. Muy interesante.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Maripaz... Un gusto leer tu bondadoso comentario! de verdad, me haces el día.
      Besos.

      Eliminar
  17. Ya digo... Al final el Ele tiene toda la culpa. Menos mal que se fue a tu rancho, porque en el mío ya no es más aceptado.
    Excelente, Sara.
    Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, y tu eres la culpable que me lo presentaste, entonces yo lo adopté. Lo tuyo fue un plan con maña... jajajaja!
      Besos, mi Ali!

      Eliminar
  18. Me gustó mucho la historia, pero ¿sabes qué? Me gustó más el registro que has usado al narrarlo.
    Para los que hablamos otra clase de español, es muy interesante leer textos que reproducen tan vívidamente el lenguaje coloquial de otro país, o hasta de una zona en articular de ese país.
    Has creado unos personajes de esos que quedan grabados.
    Un beso grande.
    HD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me emociona mucho tu comentario. De verdad, lo sabes. te pasaste de lindo.
      Besos!

      Eliminar
  19. Hola Sara : PASO POR AQUÍ PARA SALUDARTE Y PDIR TU VOTO PARA EL ESCRITO CON EL QUE HE PARTICIPADO EN EL CONCURSO VIDA ACTIVA. EN EL BLOG DE JOSEFA ESTÁ EL ENLACE PARA VOTAR. LAS VOTACIONES TERMINAN EL 25 DE ESTE MES. ESPERO TU VOTO. un abrazo..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Okidoki! O sea: Ta güeno! por allá voy a echarte porras y votos!!!
      Besos.

      Eliminar
    2. Como para matarle al pendejo ese, jajaja, bueno el olvido de los hijos a veces pasa. A mí me pasó y menos mal que no tardé ni cinco minutos en acordarme que iba acompañada, jajaja
      Divertida la historia, Sara.
      Besos.

      Eliminar
    3. Jajajaja! como para eso y más! lo dijiste de la mejor manera. Supongo que poco faltó para que lo mataran y muy bien merecido. Inconcebible que lo olvidaras, jajaja! pero sí, quizá no en la cantina, pero creo que a todos alguna vez nos han sucedido ese tipo de "lapsus". Te confieso, nunca he sido muy buena para la noción del tiempo, a mí se me pasa muy rápido, que de niña mi hija en varias ocasiones, recibí su llamada: Mami, ya salí de la escuela... hace tanto tiempo. Y ahí te voy rayando llantas, par recogerla. El personal de la escuela, estaban muy conscientes de mis múltiples actividades y lo bueno que siempre me apoyaron en ese sentido, o sea, siendo tolerante conmigo, jejeje. Así que ya confesamos nuestros pecadillos de mamás...
      Besos Ohma!

      Eliminar
  20. Muy original y ameno tu escrito.
    Saludos,

    Joker

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fernando! Es un gusto enorme verte de nuevo. Qué bueno que te ha gustado. Recibe un abrazo muy especial!!

      Eliminar
  21. Otra vez te me pierdes....Bueno pues aqui mi besitooooo para cuando vuelvas.
    Muackkkkkkkkk

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, querida amiga! Es una alegría muy grande la que me provoca tu maravillosa amistad.
      Un beso de anís.

      Eliminar
  22. Otra vez que estoy aquí...ven a mi blog anda que tengo una cosita de esas que te gustan.

    ResponderEliminar

¡Gracias por tu comentario y tu alegría!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...