con mi ego inflado me
basta y me sobra."
Si soy rosa,
mis propias espinas
me hieren.
No necesito las tuyas
para desangrarme.
Voy siempre en busca
de aprobación y,
no admito la crítica.
No crezco y quiero crecer,
pero desprecio
a quien quiera ayudarme,
así sea mi mejor amigo
y me diga la verdad.
¿Qué me puede enseñar
quién? Si ni siquiera
Dios existe.
¡Puagh! ¿Suena familiar?
¿Psicoanálisis de última hora? :)))))
ResponderBorrarAbrazos, Sara.
La verdad no suele gozar de buena salud entre las personas... si todo el mundo dijera la verdad no sé cómo acabaríamos...
ResponderBorrarBesos.
Has descrito muy bien una de las conductas más reconocibles del ser humano.
ResponderBorrarHay que buscar el alfiler para pinchar ese globo, un abrazote Sara!
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