En este tiempo tan oscuro, en que parece que nunca se saldrá de la espiral de maltrato y muerte, hoy vi un poema vivo por televisión. Sucedió en Europa.
Jóvenes, miles de jóvenes traspasaron las hipnóticas pantallas en que estaban paralizados y salieron a las calles a luchar, a plantarse, a gritar al unísono, con toda la fuerza y vigor de su edad, ya bastante hartos de tantas carencias por parte del sistema, que los mantenía aletargados, ocultando su potencial, por miedo, por impotencia, por qué se yo.
¡Hay juventud! Están listos para dar la batalla y no aceptar más los juegos del hambre, sin derecho a nada. Vaya que darán la batalla. Es alentador su despertar.
Salieron a las calles y me emociona verlos rebelarse, dispuestos a hacer valer sus derechos, su dignidad y la de todos.
También en USA, personajes famosos, actores y demás, diciendo ya basta, no más.
Me recordaron viejos tiempos, la rebeldía de otra generación, que también en tiempos de guerras (esas que siempre han habido) en que hacíamos lo mismo.
No todo está perdido, apenas empieza una nueva vida y la van a construir, porque podrán atentar contra toda justicia, pero jamás cuando millones de corazones están latiendo unidos por las mismas buenas causas.
Ánimo y que nada les impida llegar a donde los grandes sueños les aguardan, para ser realidad. Imparables hasta la victoria. Ya la gota derramó el vaso y no se puede seguir consintiendo que seres trastornados sigan destrozando lo que se había conseguido con tantas luchas previas.
Hoy entre todos son poema. Y no hay poema que no surja del amor y llegue a buen puerto. ¡Bravo!