Llueve desde ayer sin parar, los pájaros quién sabe a dónde fueron a dar.
Reportan los diarios que hubo varios accidentes, muchos incidentes, inundaciones y cosas por el estilo.
Doy gracias a Dios por haber estado en mi refugio y que no se haya inundado.
Me alejé de blogger, esperando que arreglen, pero veo que no tienen voluntad, ni intención, ni interés en favorecernos.
Me alejé del mundo y al regresar tampoco encuentro mejoría tangible.
Siguen los violentos, los enfermos, los serviles, con su fábrica de sufrimiento para la humanidad. Nada qué ver con lo que deseamos o necesitamos.
¿Hasta cuándo se logrará la normalidad? Se condena lo justo y ser aplaude la ignominia. De la única manera que puedo estar serena es con los árboles, los pájaros y Cuca. Ojalá que los pájaros no estén padeciendo mucho hoy.
Aquí ando, amigos, espero que ustedes tengan una situación más satisfactoria que la mía.
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