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miércoles, 4 de septiembre de 2013

La estatua (carta de La Tierra)

Agobiado por la oscuridad de los problemas, clausuraste tu mente. En esa neblina, malinterpretaste quien eres y lo que pudiste hacer.

No supiste que ya era el momento de cambiar tu rumbo y con ello mi destino. Olvidaste tu misión: ¡Existir, no sólo es seguir vivos!

La vida no es fácil, ni perfecta, siempre con dificultades, desafíos, pero es imperdonable desaprovechar las oportunidades de corregir y mejorar.

Estuviste dotado de un cuerpo, una mente, un corazón y un espíritu como herramientas para luchar y desaprovechaste el momento.

Te dejaste paralizar por el miedo, el cansancio y las tinieblas, porque te negaste a abrir tus ojos y encender la lámpara del entendimiento y del amor, para disipar la desgracia que envolvió a todos.

Te negaste a actuar, dejándote atrapar por palabras sin actos. Si sobrevives… cuando estés más hastiado, ¡no te quejes de lo que hay! Fue tu elección.

Piensa que te quedaste callado e inmóvil, convertido en estatua y en cómplice. No pensaste en los que no tienen tus privilegios y que sí podrías haber salvado, tan solo luchando un poquito cada uno.

Antes de quejarte del ambiente, piensa que te dedicaste a ensuciarlo.

Antes de juzgar a la masa humana, recuerda que no hiciste nada por detenerla.

Antes de vomitar, recuerda que en la inmundicia, también están los desechos de tu esencia, negligente e irresponsable.

Ya no volverá lo que dejaste ir.

“Justicia, "Paz" como muchos principios y valores: bendiciones... ¡desaparecieron!. Los que tuvieron voz, en el concurso de poder, se quedaron sin ideas, los que tuvieron grandes ideales, fueron abatidos... y los más desalmados, mutaron y triunfaron; por sobre todos los demás, con cinismo inigualable.

Sí... Preferiste cerrar los ojos y la boca, y desechaste tu conciencia. No te importó verme sangrante. Con tu parálisis, ratificaste la mentira, la mediocridad y la destrucción, de la que todos pudieron escapar, con solidaridad.

Con profunda aflicción,

La Tierra

p.d. Quizá en Marte, o en otras galaxias... No lo sé.




*Recreación  de entrada del 10 de julio 2010.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Seamos violentos... Yes, We can!

Ante un mundo que sufre,
es preciso, que seamos violentos...

Violentar la indiferencia,
violentar la apatía,
violentar la comodidad,
propia y ajena.

Nunca más
volver a cultivar
esos tres vicios, ¡radicalmente! -es un buen comienzo-
Y dar la espalda por siempre
a la individualidad satisfecha,
para entrar al territorio,
de la solidaridad de los insatisfechos.

Seamos violentos,
para salir de uno mismo -sacudirnos
mutuamente, hasta despertar- Y dejando de lado el yo,
encontrarnos con el otro,
aun desconocido  -no importando quién sea,
ni sus particularidades: Es nuestro hermano
que ama y sueña lo mismo que tú,
que yo, que nosotros... unidos.
                         
                                                          ¡Yes, We can!