Se cuenta que Diógenes reía al ver que la gente tropezaba con una piedra, porque nadie se detenía a quitarla para evitar más caídas.
*Después de reír, debería haberla quitado él, pues la piedra allí sigue... y
. . .
Hum... Jajaja. Ya van varios. No estoy muy segura de que él riera de la negligencia de la gente sino... ¡sopas!, ¡otro más! Jajaja. Es broma, eh, nunca me he reído de alguien que se cae... bueno, nunca me había... si Diógenes, ¿por qué yo no? Que no, que no soy así. Bueno, tal vez poquito. ¡Que nooo!! Reírse es de muy mala educación. ¡Dos risas más, solo dos! ¿Una carcajadita? y ya no más. Lo prome... jaja... jaj... ja... j.