Parece tan egoísta la entrada anterior: "¿Tú qué me das?" Pedirte que me des y no conformarme con aceptar lo que desees darme, sino pedirte que sea lo mejor y además, no aceptarte nada negativo.
Antes de fracturar una amistad o una relación analicemos ¿Tú qué me das?
Si surge una lista nutrida de aspectos favorables, uno solo que sea desfavorable, no puede ni debe tener mayor peso.
"No te aceptaré nada negativo", es igual a ¡Lo descarto! no me engancharé, ni lo absorberé, antepondré todo lo positivo que tengo de ti, para eliminar lo negativo que hoy me estás dando.
Si hoy me muestras un lado negativo, seré paciente... ya habrá oportunidad de saber tus motivos, aclararlo o simplemente esperaré a que vuelvas a tus formas habituales aun sin explicaciones. La mayoría de las veces, ni siquiera es en contra nuestra.
Además, interactuémos con absoluto respeto de la integridad emocional de los demás. Pues no tienen porque ser depositarios de nuestras negatividades.
*OJO, no significa que no acudamos en busca de ayuda o que no apoyemos a los demás cuando hay problemas. Tener problemas por resolver, no es lo mismo que ser negativos.
Precisamente porque hoy tenemos problemas tan fuertes, en nuestras comunidades, ciudades, países y el mundo entero, es primordial que enfaticemos nuestras actitudes positivas hacia los demás y que filtremos sólo lo positivo de ellos hacia nosotros.
Y cuando no estemos en condiciones de ser y comportarnos positivos, es mejor alejarnos un poco, antes que enfermar a los demás con palabras y actitudes destructivas. Si en realidad les queremos, seremos capaces de contenernos y manejar nuestras emociones.
Antes de juzgar a los otros, antes de reclamar sobre lo que nos dan o lo que no nos dan, antes de ofendernos, preguntémonos ¿yo qué les doy? ¿Yo qué te doy? Somos muy rápidos y duros en exigir todo de los demás, sin caer en cuenta de nuestros errores.
Por eso fue la pregunta ¿Tú qué me das? cuando estés segur@ de lo que das, podrás actuar con mayor justicia hacia los demás ¿no crees?
Gracias a todos los queridos amig@s que de inmediato vinieron a ofrecerme lo que están dispuestos a darme. Gracias también Raquel, por tu detalle tan espontáneo, eres una gran amiga y te quiero mucho.