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martes, 24 de mayo de 2011

El viejito Simón


Ése viejito que pasa, se llama Simón.
Y así como lo ves, fue niño también.
Al regresar de la escuela, solía
con sus amigos jugar.

Lo mismo a las canicas,  que un partido de Fut,
aunque hoy use bastón y parezca gruñón.
Si te acercas a él, buenos ratos pasarás,
aprendiendo mil cosas nuevas para ti.

Lo que  lo molesta es que se rían de él,
por su cuerpo ya viejo y  lento para actuar.
Si lo visitas con la flota, una tarde como hoy,
puedes estar seguro que alegrarás su corazón.

El viejito Simón, gran amigo puede ser,
porque atesora maravillas para ti,
Nunca olvides que ese anciano,
fue un niño como tú también.

* Para los niños irrespetuosos hacia los ancianos, de las ciudades, en donde todavía sean niños que sepan y puedan jugar con amiguitos de su edad... un poquito desconectados de la Nani-computadora y también, que sepan escuchar un consejo de una voz adulta. ¡Mmm! y también, asegurándose de que el viejito Simón sea de fiar.

domingo, 22 de mayo de 2011

Cacharro segunda parte

¿Alguien sabe cómo funciona este cacharro? Yo soy muy ignorante.

Las sociedades del lado izquierdo, sin peso; al lado derecho, los gobiernos corruptos.


La verdad mis amigos,  esta semana que transcurrió, la terminé un poco abatida. Porque miro en mi tierra mucha miseria. En la televisión, las noticias de la tevé muestran  lo que pasa en otros mundos, también similar o  peor.   

Quizá para conformarnos. A ustedes les muestran, lo que pasa por acá; a nosotros, lo que pasa por allá. Y que digamos ¡Vaya! no estamos tan mal, hay lugares peores. Lo nuestro será transitorio. ¡Hay que echarle más ganas!

La crisis económica mundial, nos tiene a casi todos, trabajando en lo que se puede, no precisamente en lo que más nos gusta o para lo que estamos preparados… No sé ustedes, pero yo, después de años desempleada, por ahora tengo dos trabajos, y gano la tercera parte de lo que ganaba hace 10 años. Haciendo antes, lo que me apasionaba y trabajando la mitad de tiempo y con un mínimo de desgaste.

Sin embargo, el haber tenido tiempos mejores,  me permite sublimarlo, “muy linda” y me digo, yo solita, en mi lavado de cerebro: La prueba en docilidad y humildad, que estás librando con tanto esfuerzo, te será premiada. Esto Sara, te está dando una fortaleza y un crecimiento interior, olímpicos.

Y no me lamento, al contrario doy gracias a Dios todos los días, por permitirme tener tanta actividad, con dos trabajos, para no privarme de nada esencial, aunque no viva como antes… Pero no es lo ideal.

En el camino a los trabajos, yo en mi coche, veo a gente en las esquinas haciendo de todo por unos cuantos pesos, desafiando todos los peligros, etc. Hay quienes creen que están así por flojos o porque lo merecen. No sé, no he hecho el trabajo social suficiente como para enterarme de cada circunstancia.  Por otra parte, también existen muchos jóvenes con maestrías y doctorados, de las mejores universidades, con el dominio de varios idiomas, experiencia, muy buena presentación y actitud, ¡sin trabajo!

El mundo está muy desequilibrado. La balanza como la de la foto, tan básica y elemental, ya no se utiliza, ya no sirve... es cosa del pasado. Es un cacharro inservible, por nuestros altísimos niveles de desigualdad y de injusticia, resultado de los malos líderes, que abundan.

Tan fácil que sería poner el mismo peso de ambos lados y listo, funcionando y todos contentos. No se necesitarían ni dádivas, ni préstamos, ni sindicatos, ni mecanismos altamente tecnificados, ni de grandes tratados, ni leyes, ni nada, para dar a cada uno lo que necesita para echarse a andar, cada quien en su área de especialización o de su predilección.  

La sumisión de los pobres ante los poderosos, nos tiene ahorcados. Con lo que tiran a la basura algunas sociedades, bien pueden vivir las otras sociedades completas. Con un aparato por casa que apagaran en los países de primer mundo, podrían tener electricidad, aquellos pueblos que no la conocen,  el agua lo mismo. 

Todavía hay comunidades enteras muriendo de enfermedades, que han sido erradicadas desde hace cien años en los países cumbre. ¡No se vale!, es muy doloroso.  

Por el desequilibrio climático, este año tuvimos temperaturas de menos 17-22 grados centígrados, eso secó árboles centenarios y canceló la posibilidad de cosechar lo acostumbrado en trigo, maíz, etc.

México, utiliza el maíz a diario, pero para completar las exportaciones pactadas, este año tendremos un  consumo racionado. Lo que USA consumió el día del Super Bowl de aguacate mexicano, equivale a lo que consume nuestro país en un año. Aparte, con eso, un aguacate por ahora está a precio de caviar, así que ya lo descartaremos de nuestra canasta básica.

Si los mandatarios tuvieran un poquito de criterio y conciencia de niños, sería muy posible volver a aceitar balanzas como esa, del pasado y que las cosas funcionaran para todos, en igualdad de circunstancias. Que las dichas y las desdichas fueran cuestión de elección personal, no de abusos de los fuertes hacia los débiles, de falta de libertad y de oportunidades y de todo lo que se deriva de la falta de balance.

 Hay países, con tan alto nivel de vida, en que una niña de 12 años puede hasta formar una ONG en sus ratos libres y viajar por sus propios medios, para plantarse ante la ONU a regañarlos. Mientras hay países en que los niños de 12 años, tienen un desarrollo de bebés, por hambre y epidemias ¡Carajo! Que triste realidad.

Es más, podrían apostarse 100 niños famélicos en la puerta de la ONU, clamando un poco de piedad y lo más seguro es que los retirarían como costales de basura, sin que nadie se enterara.

Por eso pienso que soy muy ignorante, no sé como podemos hacerle para que la balanza funcione.

Les dejo con el discurso de Severn Suzuki, canadiense que cimbró a la ONU hace unos años. Tal vez ya visto por todos, pero que vale la pena escuchar de nuevo: 



lunes, 16 de mayo de 2011

¿Te gusta la soledad?


La soledad casi que todos la conocemos. Porque nos dejan, porque dejamos, porque no nos comprenden, o viceversa. 

A veces duele ¿Por qué? Tal vez, por no saber convivir con nosotros mismos. La soledad sirve para pensar, crecer, concernos, crear, querernos. Es libertad.

Esto viene a mi mente, por la enorme cantidad de redes sociales, clubes, cruceros, fiestas y todo tipo de actividades de solteros, en busca de la media naranja. A las que yo no recurriría con ese fin.

Pienso, que la media naranja no existe, hay que aprender a ser entero, para encontrar y amar a otro entero, con quien compartir muchos momentos. Tan intensos, que al llegar los adioses, nos quedemos con lo mejor, por el tiempo que elijamos, pero siempre con una sonrisa al recordarlos.

Me gusta la soledad, es una de las grandes maravillas ¿A tí, te gusta?

Pink Martini: La soledad.