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sábado, 19 de noviembre de 2011

Intolerante a la tolerancia (II)


No estoy bromeando, ni estoy mostrando mi lado B, ni me encuentro en una crisis de personalidad diferente a la habitual (jaja),  ni estoy contradiciéndome, sin embargo... 

Me declaro y me reitero ser ¡Intolerante a la tolerancia!

Muy ignorante como soy de tantas cosas... hasta hace dos días, escuché en un programa de la radio, que desde 1996, la Asamblea de las Naciones Unidas promulgó el 16 de noviembre "Día Internacional de la Tolerancia" ante lo que me declaro enemiga acérrima.

Pues considero que nadie, bajo ninguna circunstancia: merezca ser tolerado o deba ser tolerado. 

Sino que toda persona, ser humano, sin importar ninguna característica inherente a su personalidad e individualidad Debe ser: incluido, respetado, considerado, aceptado y tratado igual que cualquiera otro... Más ¡No tolerado!

La palabra tolerancia es marginativa, acomplejante, lacerante.. Y la acción de tolerar lo es aún más. Por lo que resulta mucho más doloroso ser tolerado.

Es como decir: "Yo", o "nosotros" que somos tan perfectos, superiores, hemos decidido que no obstante todos sus defectos, te o les vamos a tolerar, porque somos muy civilizados, lindos y buena onda "contigo", o "con ustedes". Bueno, hasta imagino la actitud de superioridad del "tolerador", mirando por encima del hombro, al ser al que "tiene que tolerar" con toda y su inferioridad. 

Cualquiera, antes preferiría ser repudiado, que tratado con esa "deferencia" y "condescendencia" de la tolerancia.

Es una palabra demasiado mal empleada, si lo que se pretende es enarbolar los derechos humanos. 

* Si ni Guango y la Her-Trude, me permitirían que los tolerara. Pues ellos, el día que no les trate con todo el  cariño, inclusión y respeto, simplemente me morderían. ¡Como debe ser!


viernes, 18 de noviembre de 2011

Intolerante a la Tolerancia (I)

 
Me declaro: Intolerante a la tolerancia.

Y estoy en franca protesta, en huelga, en plantón, con pancartas y todo: 

¡No a la Tolerancia!, me opongo, me provoca malestar. No la soporto. No debe existir. Quiero que desaparezca... Cuánto antes, mejor. ¡Ya!... ¡Hoy!


martes, 8 de noviembre de 2011

Si no fuera


Si no fuera
porque me miro en tantos rostros
sin necesidad de espejos
y vibro en cada risa y cada llanto,
ajenos y propios,
que no son más que lo mismo,
una extensión de mí…
O yo, una piecita de ellos.

Si no fuera
porque en el olor a tierra húmeda
están de vuelta
todos los agostos y septiembres
de mi cándida niñez.
Y en el olor a tierra seca y soleada,
todos los abriles y mayos,
de tanto gozo al aire y vida libre y feliz.

Si no fuera,
porque contigo conservo
los días de invierno,
junto a las mejores fotos
mentales de mi madre,
haciéndonos siempre
el hogar dulce hogar,
o de mi pá, con todas las risas
y la fuerza y la sabiduría y las bromas.

Si no fuera,
porque guardo en ti,
lo mejor y lo peor de mi vida:
los amores, los desamores,
en tus cuatro estaciones, y las mías,
en todos los paisajes, cerros, atardeceres.
bosques, playas, desiertos, selvas,
en tu nombre,  tu voz y tus colores.

Si no fuera,
porque te conozco tan bien,
al ras del suelo o en la cima,
con todas mis compañías y soledades,
que cada abeja, mariposa o colibrí,
han sabido todo de mí,
cuando grito que estoy harta,
cuando canto que estoy feliz. 

Si no fuera,
porque te conozco,
con los ojos abiertos o cerrados,
porque me has tenido y querido igual,
si con las palmas hacia el cielo, recibiendo, 
o los puños cerrados de impotencia,
por las cosas que no te comprendo.
Puedo prescindir de casi todo, cuando me lo propongo,
mas no podría concebirme yo, sin ti.
Si no fuera por eso...
México de mi alma: 
¡Aguanta y sigue, sigue!