Cuando la miseria invade, la cultura no solo queda situada en un segundo término, sino que es encerrada en un viejo baúl arrinconado, acumulando polvo y telarañas, hasta que sea botado a la basura; o con un poco de suerte, que la polilla antes, se encargue de desintegrarlo.
Se pierde la capacidad de alcanzar la comunión de ideales y el respeto a la igualdad de derechos para todos. Queda impedida la decisión autónoma de las personas, sobre su modo de vida, de convivencia y desenvolvimiento.
Quedando el ser humano degradado a barbarie, buscando solamente sobrevivir, por los medios que sea, muchas veces violentos.
Quedando el ser humano degradado a barbarie, buscando solamente sobrevivir, por los medios que sea, muchas veces violentos.
Con “cultura” refiriéndome no solo a ser letrados, sino al acervo que permite a cada persona trazar su trayectoria, ser mejor cada día y alcanzar sus metas y objetivos, en armonía con lo que le rodea y principalmente con quienes se interrelaciona. Todos los pueblos podrían avanzar.
La innovación permanente en las comunicaciones, ha propiciado que los diferentes grupos se intercambien cultura y se organicen, puliendo su criterio e incrementando su conciencia globalmente. Lo que ha puesto en guardia a los potentados económicos, por su miedo a perder el control de las poblaciones, de la que se sirven.
La miseria es el freno más eficaz, para las mejores sociedades del mundo, que no son las más ricas, sino las más pensantes y responsables. Por eso ha sido conveniente llevar a la quiebra a ciertos países, que podrían constituirse en un verdadero dolor de cabeza para los actuales líderes; quienes por otra parte, controlan e inmovilizan a su gente a través de la enajenación y la manipulación.
Sin embargo, confío en que esas sociedades, de los países ricos, podrán traspasar los límites creados por sus amos, para enterarse de que existe un mundo diferente y quizá mejor, más allá de sus fronteras. Ellos son quienes pueden originar los cambios importantes, que necesitan la mayoría de las naciones, para ser respetados y tomados en cuenta, con la posibilidad abierta de crecer o de mantener el crecimiento ya en proceso. Antes de que también ellos sean igualmente afectados, por consecuencia lógica. Mientras cada país echa mano de sus medidas emergentes respectivas, para proteger la economía interna.
¿Cuándo se había visto antes, que una nueva generación viva peor que la anterior?
* Gracias por la imagen amiga Haydée, que me enviaste "para pensar".


