Una alumna: “Yo, me siento muy orgullosa y feliz con
mi país, porque es lindo y demasiado limpio… aquí dice que "muchas empresas del país están lavando dinero y que estamos en los primeros lugares del mundo"… ¿No es para alegrarnos? Lo contento que se pondrá también mi papá... Él dice que el dinero es de lo más sucio”.
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martes, 18 de marzo de 2014
Dinero limpio
Por favor niños, tomen individualmente, alguna sección de estos periódicos. Luego, elegirán alguna buena noticia. Debe ser algo que nos haga sentir orgullosos de pertenecer a nuestro país -indica la profesora-
sábado, 15 de marzo de 2014
Ombligo
Un hombre, que iba a ejercitar toda su capacidad, se distrajo con su ombligo. Se internó en él, lo hizo su mundo. Ni mejor, ni peor, que los demás hombres, anteriores y contemporáneos que ha conocido. Simplemente: igual. Su estado, a veces le incomoda. Es cuando desea que llegue un héroe a liberarlo.
viernes, 7 de marzo de 2014
El semblante
Un hombre entrado en años, muy apuesto y con un gran sentido del humor, enfermó. Se ve precisado a las constantes visitas al médico. Razón por la que se va desarrollando un trato muy cercano con el especialista. En una ocasión que llega a su valoración periódica, el médico le recibe todo amabilidad y en su afán de contagiarle optimismo, le dice:
-¡Qué buen semblante tiene hoy señor Ramírez!
-Nunca he estado malo del semblante, doctor -en tono muy serio.
-Me refiero a que se ve usted muy bien.
-Lo sé, lo sé, doctor, siempre me lo han dicho, créame que estoy acostumbrado a oírlo. Pero, mi enfermedad, ¿qué me dice de mi enfermedad? No vine por piropos, sino a revisión. -en tono aún más serio.
Algo desconcertado, el médico lo mira con atención, intentando comprender el sentir de su paciente, creyéndolo malhumorado, triste. Es cuando el señor Ramírez no pudo contener más la risa, pues estaba bromeando. Ríen a carcajadas, suelta y despreocupadamente, a carcajadas. Hasta que interrumpe el silencio. El médico no sabe cómo explicarle lo avanzada que está su enfermedad. El paciente lee el semblante del médico y resuelve:
-¿Qué, doctor... voy a ser el más lindo del panteón?
Vuelven a reír, con mayor estruendo.
Al poco tiempo, se fue feliz con la muerte, que se prendó de él, por su hermoso semblante.
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