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jueves, 17 de julio de 2014

Un poema para el mundo


Si yo pudiera coger el mundo
igual que un niño una pompa,
le seguiría con la mirada
y cuidaría su existencia.

Si pudiera hacer con las cicatrices banderas
y enterrar en el pasado el dolor
bordaría un futuro de versos entrelazados
y de escudo una flor.

Si quisiéramos cerrar los ojos
de tanta imagen infame
abriríamos las almas para sentir
la bandera del dolor y la patria de las flores.

Si esculpiera un poema
llenaría los versos de gorriones blancos
y en cada pluma un color, un ideal
y juntos formar la blancura.

Si mis palabras fueran ciertas
haría rimar a Kant con Boudelaire,
a Hegel con García Lorca
y a Kieerkergaard con Pessoa.

Si tuviera valor borraría con caricias
lo que rime con obús y de almíbar el sol
para convertir las Azores en azares,
fuera de la espesura del tiempo.

¡Poetas del mundo unamos el alma al alma
y hagamos argamasa de Granada con Castilla,
de Bagdag  y Banes con New York y Bangok,
con las manos desnudas sin oro ni marfil!

Destilemos de los versos la dulzura,
esperanza y más allá de palabras vanas
un licor que embriague al ser humano
de poesía cuya rima es ¡libertad!



Mis amigos: Este poeta y escritor, es quien está hoy en huelga de hambre, en León, España.... esos versos suyos nos explican de manera resumida quién es.

Nota: En el nombre debajo del verso está la entrada a su página (que acabo de encontrar) con algo de sus libros, de su trayectoria. 

Otra nota: Yo no lo conocía, antes de verlo en el blog de Irma.

Última nota: No se vale pensar: "Es otro de los desahuciados, de los ingnorados, de los indignados, de los... que nada va a lograr... al rato lo retira la policía o lo encarcelan... Hay otras zonas en donde hay problemas mayores." 

Nota de pilón: Las luchas no culminan en victorias porque cada quien lucha solo. Hoy podemos luchar juntos por lo que empezó, asumiendo él solo todos los riesgos.

Segunda nota de pilón: Materialicemos su objetivo... No pensemos en un hombre... pensemos en los millones a quienes él les está prestando hoy su cara y su voz.

Ora sí, ya le paro a las notas:  Bye... muy triste, porque ni siquiera están inundados los medios con la noticia (1 o 2)

¿Qué puede hacer cada uno por él? Actos, no palabras... ¡Hagámoslo pues! 


Pincha aquí para que firmes de apoyo: 

Mira la entrevista aquí en TVCuatro

* Lee la entrada anterior para más información.... (abajo de esta).

miércoles, 16 de julio de 2014

Con Ramiro Pinto... ¡Por favor!

¡¿Cuándo vamos a despertar?!

A ese hombre, hay que apoyarlo.... 

¡Difundamos!

Sus causas... son las de todos. Los problemas no tienen territorio ni fronteras, la soluciones tampoco... Unidos podemos.

No debe quedar en la indiferencia y en la "modorra social". Por twitt, por face, por blog, por otras redes o en persona... Pero ¡por favor! En lo cercano y en la distancia... Demostremos nuestra humanidad.



Y ACÁ TAMBIÉN

Insisto: Amig@, no temas y súmate a esta campaña de apoyo, si fuera tu caso, igual lo haríamos. 

¿Tú no padeces por este tipo de problemas? Qué bueno, porque entonces tienes más energía para ayudar a difundir...  no es necesario que los tengas para empatizar con quien lucha por un mundo mejor. Porque tu mundo, es el mismo mío y el de él. Y la desigualdad e injusticia, al final terminan afectándonos a T-O-D-O-S, por más distantes que parezca que estamos...la distancia es muy relativa. 


martes, 15 de julio de 2014

Amistad felina, de Marco A. Almazán



Sería conveniente que dejásemos de compadecer a los animales, puesto que son seres superiores que han llegado ya a un estado de perfección, en tanto que a nosotros todavía nos falta mucho que evolucionar. En vez de haber sociedades protectoras de animales debería haber sociedades protectoras de hombres.

Yo tengo un amigo gato que me ha demostrado todo lo anterior de una manera irrebatible, sin discursos ni peroratas.

El gato vive sin trabajar y no habla, porque, no le da la gana, pues con sólo decir miau le basta. Miau quiere decir todo: que tiene hambre, que le abran la puerta, que le han pisado el rabo, que tiene sed, que le gusta la luna, que solicita gata.

Mi amigo el gato acostumbra venir a visitarme casi todas las tardes. Llega a través de las bardas y azoteas, desde no sé dónde –pero evidentemente sin problemas de tránsito ni de transporte- y se cuela por la ventana abierta de la habitación donde escribo.

A cambio de su silenciosa compañía le doy un plato de leche y en ocasiones solemnes una sardina.

Después de beber su leche o de comer su sardina, el gato, que es más pulcro que muchos de mis congéneres, se limpia las patas y los bigotes, se sube a una silla y se queda largas horas contemplándome con los ojos entornados, pensando en sepa Dios qué cosas.

A veces se duerme y yo respeto su sueño. A veces me duermo yo, y él respeta el mío. Nada de interrupciones y menos de reprimendas o indiscretas porque se le ocurre a uno echar una siesta mientras los demás se rompen la cabeza con costos de producción y estudios de mercadotecnia.

El gato y yo nos entendemos perfectamente, pues él sabe que yo lo admiro. Y aunque él finge admirarme, yo sé que en el fondo me compadece y hasta me tiene cierta lástima. Pero yo le agradezco que disimule.

A cambio de su platito de leche, el gato me dedica cuatro, cinco y hasta seis horas de su vida. Yo no podría hacer lo mismo, pues tengo que trabajar y además no sabría, como él, caminar por las bardas y luego quedarme quieto toda una tarde con los ojos entornados. Su compañía bien vale todos los litros de leche que pudiera darle. A veces he pensado en comprar una vaca, pero mi problema es el de que no tengo espacio donde ponerla. Además de que a mi amigo el gato le parecería que estaba yo exagerando.

El gato jamás murmura ni habla mal de nadie. No hace comentarios tontos sobre el estado del tiempo ni el estado de la política. Le viene muy flojo quién es el tapado. Tampoco hace preguntas ni pide ni da consejos. Mi amigo el gato jamás me ha pedido veinte pesos presados ni les ha encontrado faltas a mis artículos. En reciprocidad, yo también me abstengo de hacer comentarios sobre su vida privada, sus congéneres felinos y su manera de matar ratas.

Cuando mi amigo el gato lo estima conveniente, se despereza, se levanta de la silla, arquea el lomo y me mira fijamente. Con esta mirada me dice todo. Después se dirige parsimoniosamente hacia la ventana, salta con singular elegancia y desaparece por las azoteas. Nada de quitarle a uno el tiempo con despedidas y encargos.

Casi lo mismo podría decir de mi amigo el perro, de mi amiga la paloma, de mi amigo el ratón y de mi amiga Hortensia.

Pero para decir lo mismo de mi amiga Hortensia, necesariamente tendría que decir una serie de embustes.

                                                             *     *      *      *
Este relato me lo encontré en el pequeño homenaje a Marco A. Almazán, que se le hace en el blog que aquí enlazo: Rediezcubrimiento de gormondios en salsa verde, de la autora Vanish (2011) Lo comparto para quienes no lo conozcan y gusten de la literatura de humor, si un día lo encuentran en alguna librería, no duden en leerlo.  Sus libros divirtieron a todos los miembros de las casas mexicanas de antaño. Él y Rius, grandes críticos de nuestra la mexicana. Pensar en él es evocar las carcajadas más bellas detoda mi familia cuando yo estaba niña. Y para que quienes sí lo conozcan, lo sigan recordando y disfrutando. Allí se enlistan las principales obras. Imprescindible "Cien años de humedad" y "El rediezcubrimiento de México", ambos hablan desde el título. En el blog referido varios relatos: ¡Me hizo la tarde!

Va por mis amig@s que aman a los gatos, entre ellas Inma-Luna, la vacacionista y Hadita Saltarina, también vacacionista, jajaja! -Yo les temo un poquito a los mininos, pero me fascinan en foto y mientras no se me pongan ariscos-