Pero si puede morir,
por una sola mala decisión
que teja una cadena
de consecuencias absurdas, por despecho,
con la cabeza caliente y el corazón descuartizado.
Principalmente
por la mala redacción de las cláusulas disolutorias,
a consecuencia de esos dos factores protagónicos
del estado de desamor
-me refiero a la cabeza caliente y el corazón roto-
que siendo prácticas...
una casa vacía
no es más terrible
que un corazón despojado.
Entonces el trago amargo... lo peor, ya pasó.
Procura no quedarte sin ella -la casa-
que a resumidas cuentas,
es más fácil redecorarla después,
que salir volando por la ventana,
sobre una cama vacía
sin un páramo dónde posarla
y en plena época de tormentas.
El ingrato pajarillo es quien ha de irse 'volandito',
sin inseguridades -de tu parte-
ni intentos de prueba sin sentido...
que vuelva a deleitarse con las mieles del
"contigo pan y cebolla" Jaja. Tan lindo que es eso, caray,
¡quién estuviera en su lugar, verdad?
La dignidad... ¡Ah! muy importante y es otro cantar:
No te rebajes, por retener lo que no es tuyo,
si la firma fue por el amor
como suma de dos voluntades de caminar juntos.
y no por la propiedad.
Azúzalo, déjalo ir y tan, tan...
que el cielo está plagado de aves
-que-en-cuanto-se-diluya-lo-que-queda-de-la-sombra-del-débil-contorno-que-ya-es-él-en-ti-cuando-antes-fuera-una-obra-de-arte- (Auff! espérame, que se me ha acabado el aire)
Bueno... aquí sigue: llegarán a tu hogar,
que hoy tienes nublado con tus lágrimas y soledad.
¡Te lo juro mi amiga! sí es verdad 'que nadie muere de amor',
pero si puede morir por un convenio desfavorable.
así que despabílate y procura
despedirte de lo que te quebranta
y asfixia y enferma, para que vuelvas a vivir
o quizá para que apenas empieces a vivir.
Sin horarios, ni presiones, ni dudas,
ni preguntas, ni reclamos, ni celos,
ni esperas de madrugada,
ni todo lo innecesario,
que tantísimo jode la autoestima.
Ama tu libertad, Ámate tan libre y tan plena, como ni de chiste todavía tienes idea que puedes llegar a ser, desde el instante en que salgas de la noche en que te has sumido.




