Y caminé desnuda y descalza
sobre la inmensidad de noche
que me inventé,
seducida por la negrura
del abismo.
Cuando me besó el sol
con tal dulzura
que no pude evitar
ser flor.
sobre la inmensidad de noche
que me inventé,
seducida por la negrura
del abismo.
Cuando me besó el sol
con tal dulzura
que no pude evitar
ser flor.


