Me trae septiembre un
paquete de nostalgias precoces.
Todavía hace calor y ya me está calando el invierno.
No es que te añore en invierno,
sino que nunca vi al
verde partir,
ni llegar al amarillo de la mano del café y el gris.
ni vi golondrinas emigrar,
ni palomas asustadas,
ni palomas asustadas,
ni las calles vacías, ni si estaban llenas;
porque solo tú me importabas.
Qué gris es vivir septiembre
en el escenario que no te incluye.
. . .
¡Listo! Ya lo arranqué del calendario… Y,
Qué linda es la espera de octubre sin ti.
-Una mentirita que hoy me sienta bien-
Los recursos surgen,
Ya veré que hacer en octubre.


