Ingresé en un sueño en que rumbo a mi casa, había un nuevo camino flanqueado de flores. Me interné sin pensarlo, pues su belleza era irresistible, subyugante...
Hasta que terminó el camino y seguí avanzando, enmedio de un paisaje infinito de flores, yo no era capaz de detenerme, ni hubiera sido mi intención. Las admiraba, acariciaba e inhalaba profundamente su embriagadora mezcla de fragancias.
Súbitamente se fueron marchitando, entonces yo sentí mucha angustia, pensando en que tal vez fuera por mi presencia. Luego, me alcanza una penetrante fetidez. Brinco, huyo a toda velocidad, vuelo.... el olor a mierda aumenta hasta que... ¡me arroja del sueño!
4:40 hrs. Nada.... QK (la perrita) tuvo frío de salir al patio y eligió mi recámara para hacer popo. Y yo, "la ama", saliendo al patio por los enseres a menos 5 grados centígrados y aseando el piso.
5:00 hrs. Yo, la presunta ama, riendo ya sin sueño en mi cama y tratando de entrar en calor de nuevo y de entender por qué alguna vez me comentó Genín que: "los perros esclavizan a los amos"... (Cuaz!)
11:00 QK aún no despierta.... que: "porque pasó una pésima noche con mis trajines y exageraciones".
11:30 Ella despierta... la regaño. Gran error de acuerdo a todos los manuales de educación de Cucas... eso debió ser a las 4:39 hrs. 7 horas después del suceso -ella en su ahora y su aquí- no entiende mis conflictos con el ayer inexistente en su mundo... Pero tan adormilada qué iba yo a saber de "correcciones oportunas".
11:31 QK me evade, sale al patio con aplomo campeón. Se asolea, como mereciendo y mascullando que no entiende por qué amanecí con tan mal carácter... ajena, totalmente ajena a las circunstancias.



