Traductor :

martes, 29 de septiembre de 2015

Lo mejor está por llegar

De hecho, ya llegó. Solo hace falta que sepamos apreciarlo. Que encontremos el sentido de lo vivido hasta aquí, para sacarle el máximo provecho y sentirnos mejores personas, más plenas, más satisfechas, con mayor capacidad de amar. Y por qué no, también de ser amados, porque quien ama, merece ser amado. 

El dolor ante los acontecimientos adversos que hay todos los días, debe de servirnos como fuerza para luchar.

Confío, porque creo en el amor, la mayor fuerza, que siempre está por encima de todas las cosas. Encontraremos en lo básico y lo esencial, la realización.  Fuera de ello, no existe nada que sea importante para vivir. Podemos prescindir de casi todo, si tenemos amor. 














sábado, 26 de septiembre de 2015

Cascabeles en tu pecho

Até a tu pecho cascabeles imaginarios, cuyo sonido -cada vez que te mueves entre la gente- intentas disimular y se desata tu risa. Y ríes, y crees que suenan más. Contienes la risa para acallarlos, pero queda el cascabeleo de fondo, que escuchas y te ríes otra vez. 

Te mira la gente... Tratas de reír sin moverte o moverte sin reír, para cortar el cascabeleo, pero te asalta una risa mayor -como si te ordenasen no reír, que siempre pasa lo contrario- con una imagen contigo siendo el muñeco de ventrílocuo. Mueves los brazos y gesticulas como tal, pero, más gente te ve, están serios y estupefactos.

Los ves tan cómicos, con su habitual hostilidad de siempre. Los evades, te vas caminando como si fueras de cuerda y los dejas con su amargura irremediable. ¡Pobres! Hablan de ti. ¡Puag! -piensas-

Sigues avanzando y riendo ya a carcajadas, por culpa de ese "colguije", el mismo que ríe junto contigo. El sonajero que te hace sentir, como el ridículo gato de angora de la cursi señorita aquella, de tu infancia, que vivía al fondo del callejón. ¡Bah!

Luego, tropiezas con una gran caja, la miras, la rodeas ¡Es un regalo! Ves hacia todos lados, nadie a la redonda... ¡Es tuyo, es tuyo!, te grita el corazón. Te atreves, te detienes, acercas tu oreja para revisar que no sea de tictactictac, no quisieras volar, estando tan feliz  ¡No! ningún tictac... Te animas, lo abres despacito. Imaginas a todo mundo coreando y aplaudiendo ¡que lo abra, que lo abra! y más te tardas, para llevarlos al tope de su impaciencia. 

¡Ah! Está repleto, de rayos de sol, y ¡De los más satinados que existen! de la cosecha matutina, única que da la calidad "extra premium de luxe" y los tienes ante ti. Tal y como los soñaste alguna vez y son todos tuyos.

Sacas unos pocos, con delicadeza. Te los pruebas, en la cara, en los brazos, sacas más, te los aplicas por todas partes... ¡Sí te quedan! ¡sí te quedan! Están hechos a tu medida, te sientan muy bien. Te van dorando perfectamente. Haces una caravana a un público inexistente. 

... Has quedado irresistible, lo constatas en un aparador, te yergues con orgullo y satisfacción. Tienes toda tu existencia allí reflejada, con tu cálida alegría y tu alegre calidez. Tan cálida y tan alegre. Tan alegre y tan cálida, tan tan, tan... ¿quién es? -preguntas- Ah no, hubiera sido: toc, toc, toc, Jajaja. ¡Tan campantes ambas ellas!

Que has tentado 
a la mismísima luna
a bajar a silenciarte
con besos
de menta o de anís,
cada noche.


*Luna lunera, cascabelera.


Con esto, festejo 5 años de Sabor anís estrella, que fue en junio pero se me olvidó entonces. 

Les agradezco y celebro su paciencia, amabilidad, asiduidad y cariño... que son correspondidos al 100%. Tómenselo con calma y tómense lo que quieran, pónganle bastantito hielo. 

¡Los quiero muchísimo! ¡Gracias siempre!





martes, 22 de septiembre de 2015

Variación

Iba con las manos vacías
y los pocos harapos de suspiros
que el viento no le arrancó
horadando la tierra
con la acritud de su paso.

Pero, la derrota
fue soltando al descuido
todas las tristezas
que cargaba.

Hasta dejarle su alma lista
para recibir
los nuevos soles,
lluvias,
y motivos para seguir.