con frecuencia
nos transmite más
que todas las voces.
Su elocuencia
nos activa
la sensibilidad...
Y, el asombro
nos sella la boca.
Musita...
¡No dudes!
¡Sí es posible!
Sin demarcaciones
ni propiedades
ni tanta discusión.
¡Sh!...
Percibe... Siéntelo,
déjalo hechizarte
al menos por este instante.

* Foto desde afuera de mi casa.

