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martes, 8 de diciembre de 2015

¡Ya encontré el rumbo de la felicidad!

Tal vez lo que pasa, es que no todos saben para dónde es que queda, entonces, compartir el dato es mi meta de hoy. 

Y les pido a todos los amigos solidarios, que por favor lo divulguen a toda persona que la esté buscando.

¡Qué buenos somos! 












sábado, 5 de diciembre de 2015

Navidad en diciembre

Es que:

Navidad en diciembre
Santos Reyes en enero
Vientos huracanados febrero y marzo
Para abril o para mayo
En junio ¡No! qué calorón
Julio y agosto las tempestades
En septiembre las fiestas de Independencia
En octubre mi cumpleaños
y en Noviembre la revolución más
los preparativos
como es costumbre
de las posadas de diciembre...

El Pacheco... un emblemático chico de barrio: flaco, altísimo, de anémica palidez y más marihuano que desgarbado; recitaba esas sus razones por las que no podía conseguir trabajo. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Reporte sobre el seguimiento del caso de Filogón

Tal y como era de suponerse, la ama de Filogón (aquí)  no entendió y sigue descuidándolo.  

El atropellado, ausente por varios interminables y llorados días, pero finalmente resucitado, sigue en la calle. Lo mismo acompaña a los niños a donde sea, que sigue a las señoras que regresan con sus bolsas de mandado (principalmente) o que ladra a todos los mala facha que pasan por su casa, y en las tardes come orondísimo en una fonda cercana.  

Ayer, en cuanto vio que salió Cuca a sus baños de sol en abonos, venía a toda carrera a lisonjeársela (cosa que a Cuca la revienta, no soporta galanteos).

En esas estábamos cuando ¡Oh! (me puso la adrenalina al límite y quedé con cara de ¡Oh! por mucho rato con el corazón a mil). Pues fue hasta el mismísimo borde de su acera que se frenó chirriando patitas traseras, y esperó paciente. Al despejarse la calle de carros, todavía miró insistente izquierda derecha y cruzó con un civilidad maestra, gallardo, guapísimo, que por eso lo cuento (pero a Cuca no le gusta, "que para eso ella ya tiene a su marido, al que le es fiel", dijo y de inmediato se metió, dejándolo con toda su guapura y con su ¡hola guapa! a flor de hocico).

El desencanto no fue excusa para que el Filogón regresara a su casa, con la misma precaución. 

¿Que los golpes no enseñan? ¡Ja! El Filogón es ya experto cruzacalles.