Si tienes un hijo pequeño, aprende a decirle con amor, dulzura, convicción y firmeza la palabra "NO", cuando sea necesario.
"NO" le evitará accidentes, errores demasiados problemas.
Y una vez pronunciada esa palabra tan dulce y conviencemente, bajo ninguna circunstancia cedas a su carita linda, para convertir tu negativa en un "SI". No accedas a sus súplicas, porque te tomará el número.
Explícale porque es "NO", con tranquilidad hasta que lo comprenda, y todas las veces que sea necesario.
Pero, si lo haces afirmativamente te comprenderá con mayor facilidad. Ejemplos:
Si comes más, enfermarás. En vez de decirle no comas más.
Si subes allí, te caerás, te dolerá e irás al médico. En vez de decirle no subas.
Si tocas el fuego, te quemarás. En vez de decirle no toques.
Ni gritando, llorando y haciendo berrinche, te compraré ese juguete hoy, etc. En vez de decirle no llores.
Nunca permitas a tu hijo, cuando tu pareja le haya limitado algo, discutan y acuerden el asunto cuando el hijo no esté presente.
"NO" a tiempo, te dará muchas satisfacciones, cuando tu hijo madure. Confía en que al corregirlo, le estás demostrando tu amor.


