Traductor :

martes, 3 de mayo de 2016

Capicúas

Las ocurrencias sanas de Ana
son como las sagas animadas;
Su papá, se alela con la niña
que es tan adamada.

Tiñe las sayas con anilina
y así aviva los colores
que le parecen sosos.

Azuza a la gata
sin recordar que la arañara
por obligarla a comer anona
o por subirla al yatay.

Su hermano Otto,
competidor de kayak
no duda en reconocer
que "Ana es de esos seres
que sin sañas ni mañas,
sacan lo mejor de lo que somos
y a quienes nos sometemos
por amor."

De noche
se acurruca con mamá
para que le canté nanas
hasta quedarse dormida.
Arra, erre, arre, erra
ro, ro, ro.

* Capicúa:
 palabras que se leen igual
al derecho o al revés.
Con negritas inclinadas.

domingo, 1 de mayo de 2016

Este será un relato...

algo más extenso de lo habitual, debido a que partiré desde el siglo XVII, y abordaré detalladamente los principales  factores: políticos, económicos y sociales, del mundo, que han detonado la realidad actual.

Por supuesto será bajo mi experta visión, ¿Quién mejor que yo?... ¡Ey, ey, esperen... Por favor, no me dej...

Bueno, en vista del rotundo fracaso de mi primera entrada de mayo, que no comprendo porque no se han animado a leerla, pues no iba a exceder de tan solo 200 mil palabras, ¡lo juro!  y de temáticas tan agradables para todos, solo me resta desearles... Mmm...  desearles... ... ...

¿Qué se les desea a quienes me han dejado con "la", no, "las" palabras en el tintero? ¿Qué tanto son 200 mil? ¡Qué poco aguantan!

¿Lo que cada uno merezca? Creo que no suena muy amable. parece como si estuviera resentida por no leer mi entrada de 200 mil palabras... Umm...  entonces, les deseo.... Les deseooo:

¡Un feliz mes de mayo!

Y que no hagan caso a todo lo anterior, porque es broma, obviamente.  Ah y que trataré de hacerme "haikuista" para no aburrirlos, con tanta palabrería.
A ver, probando y suponiendo:

Mayo hay calor
historia aburrida
no soy girasol.

*Jaja... Será mejor que me vaya a dormir. Les pido a los que se andan despertando que no hagan mucho ruido.


jueves, 28 de abril de 2016

Miz fubetes

Enamorado de la luna
el niño
la mira siempre
antes de ir a dormir.

Cae una estrella fugaz
y desde su perspectiva
parece desprenderse
de la luna.
«Nunca había visto una»

-Ains -suspira-
Corre a su baúl azul
 y regresa a la ventana
abrazando sus tesoros:

-No llodes, chiquita...
Yo te pdesto miz fubetes...
Ya, ya, ya... no llodes más.