Y usted qué haría, Si le dijeran que podrá estar quince días o un mes en su casa, con su familia.
Yo... Brincar de gusto. Pasar unas vacaciones entrañables. Hacer una convivencia digna de quien tiene el privilegio de contar con una familia y una casa donde estar. Sería un placer y lo agradecería. Me sentiría muy libre, porque dónde más libre que en mi casa.
No saldría al supermercado, no. Con austeridad e ingenio se sobrevive con lo que hay.
No renegaría, no. De qué. Si el alma no conoce de encierros.
No me preocuparía, no. La preocupación merma el sistema inmunológico.
Pero antes que todo, pediría a Dios por que la gente que está sin una casa y una familia, tengan la manera de resistir.
También, daría todos los besos y abrazos virtuales, que tenga en mi haber.
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lunes, 16 de marzo de 2020
sábado, 14 de marzo de 2020
A nuestro favor
Si la hormiga puede con pesos tan superiores a ella. Nosotros, podremos superar esta prueba mundial. Ánimo, confianza, disciplina y fe.
lunes, 9 de marzo de 2020
Opinión de estrellas
Como fanática de ver cada noche a las estrellas, tan brillantes y juntas, muy amigas, aunque estén a años luz entre sí... a veces, me pregunto si así creerán ellas sobre nosotros, al mirar a la tierra.
Y no toda esa oscuridad que ahoga y sume a un gran porcentaje de humanos.
Que si viviéramos más conscientes de que estar en estos cuerpos es temporal, quizá viviríamos más luminosos y no inmersos en las sombras.
A veces, gozo demasiado de alguien(es)... de su luz, como la de Fiaris y su marido, que nos comparten a los colibries de su jardín, desde que eran huevos, hasta su vuelo inaugural de hoy. O como mi nuevo vecino, Manuel, que hoy sembró 3 rosales, en el jardín que a nadie más que a él y a mí, nos importa.
Corren y corren y pasan y atropellan y ven sin mirar.
No sé a dónde van tan de prisa. Si se ralentizaran un poco, vivirían más.
Presos de la prisa y del tener... se privan de la maravilla de admirar a unos colibries recién nacidos o unas rosas, por nacer.
Y no toda esa oscuridad que ahoga y sume a un gran porcentaje de humanos.
Que si viviéramos más conscientes de que estar en estos cuerpos es temporal, quizá viviríamos más luminosos y no inmersos en las sombras.
A veces, gozo demasiado de alguien(es)... de su luz, como la de Fiaris y su marido, que nos comparten a los colibries de su jardín, desde que eran huevos, hasta su vuelo inaugural de hoy. O como mi nuevo vecino, Manuel, que hoy sembró 3 rosales, en el jardín que a nadie más que a él y a mí, nos importa.
Corren y corren y pasan y atropellan y ven sin mirar.
No sé a dónde van tan de prisa. Si se ralentizaran un poco, vivirían más.
Presos de la prisa y del tener... se privan de la maravilla de admirar a unos colibries recién nacidos o unas rosas, por nacer.
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