Es que sueño con una realidad
muy distante del engaño, de la mentira,
con que se trabaja a las personas
para dominarlas y someterlas.
Muchas veces,
necesito creer en una realidad
muy distinta,
a la permanente injusticia
que me sofoca.
Porque no puedo aceptar,
ni resignarme al exceso de sufrimiento
repartido por el mundo,
sin ton ni son,
y sin que alguien venga a decirme:
"Tranquila... es solo una pesadilla"
Nadie llega a decírmelo...
Y es cuando mejor decido encerrarme
en algún buen poema,
para tomar aliento
y consuelo,
al sentirme parte de algún
verso.

