Una celebración de Navidad austera, como es desde que pude decidir. Pero ahora en aislamiento...
Estoy demasiado agradecida de haber podido vivir una Nochebuena más y de contar con quienes cuento.
¡Felicidades amigos! Deseando que nos sea posible seguir con esta relación tan cercana en la distancia. Sigan recibiendo bendiciones.
Les deseo primeramente ¡SALUD!
Gracias por no abandonarme a pesar de que he estado muy poco bloguera. Cuando voy y los leo, con frecuencia no sé ni qué decirles, con esta nueva manera de existir con tristeza constante por lo que hay...
Algo muy bueno deberá surgir, para que nos esté costando tanto dolor.
Porque el cariño sigue inamovible y ciertos anhelos, por encima de cualquier circunstancia.
Gracias de todo corazón, amigos blogueros, que hacen los días.