Un suspiro disparó mi nostalgia hasta tu boca.
Tu voz convirtió en mariposas las letras de mi nombre. Cuatro.
Una para cada punto cardinal.
Mi nostalgia se fugó en ese beso a distancia, que a ti, te atrapó.
Un suspiro disparó mi nostalgia hasta tu boca.
Tu voz convirtió en mariposas las letras de mi nombre. Cuatro.
Una para cada punto cardinal.
Mi nostalgia se fugó en ese beso a distancia, que a ti, te atrapó.
Hoy despertó la fresca mañana, vestida de calma, pero es solo apariencia. Yo, que la conozco tan bien, puedo decirte, que porta un cúmulo extenso y vertiginoso de anhelos por realizar...
Sobresale su anhelo de acercamiento más franco y confiado entre los integrantes de esta tierra, la tierra tuya, la tierra mía, la tierra de aquellos también... que es la misma tierra, con todo y sus continuas vueltas. El eje es el mismo, como nuestro corazón. Y "te quiero" es igual aquí que allá, provoca la misma reacción. Acaricia igual el alma a cada uno. Por eso, los límites pudieran ir quedando obsoletos.
Nada nos hace falta para lograrlo.