Y ya se acaba el mes que cada año espero con ilusión. Porque abril es primavera bien definida, mi estación predilecta.
Pero este año llegó con apariencia de febrero, gris, frío y con mucho viento. Desbaratando flores y todo lo que marzo había empezado a construir.
Los meses también han sufrido daño o tal vez, estén en confinamiento. Cuánto quisiera que fuera posible que abril tuviera una segunda oportunidad, pero se ha escurrido rápido y sin intención de rectificar. Tal vez en nuevos años regrese con mejor carácter y si podemos ser testigos de su hermosura, será grandioso.


