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jueves, 12 de agosto de 2021
De genio
Un día del año 2020
(veinte veinte),
el destino,
amaneció de genio
y cuando vio pasar
al tiempo muy alegre
y de la mano
con la gente,
en todas las direcciones,
se llenó de envidia
y les metió una
zancadilla,
con el mayor dolo posible.
La gente rodó y rodó
y sigue rodando.
Y al tiempo,
se le descompuso
el mecanismo que lo contenía
y se le vuelan
sin cesar los segundos,
como si fueran los pétalos
de una florecilla
de diente de león.
Así se quedaron
sin que nadie pueda detenerlos.
El destino tampoco,
dicen que se horrorizó,
al ver lo que provocó,
pero nada puede
hacer tampoco
por remediar los efectos
de su acto tan ruin,
convertido en encantamiento.
Solo llora. Solo sufre
por tanto desperdicio y daño
innecesario, en una era,
que podría haber sido
gloriosa.
Él mismo está siendo
el más dañado.
Cielos... que no todos
los cuentos tienen
su final feliz.
martes, 10 de agosto de 2021
Sin comparación
No te extraño,
porque me hice
una mujer sola
cuando te fuiste,
para no tener
que comparar a otros
contigo,
sabiendo de antemano
que saldrían perdiendo
y te extrañaría.
Tus olas
siguen azotando mi playa.
Hoy llueve...
es una tarde con
imagen de ti.
Una tarde de las nuestras.
Ambiente de arena,
sal y cielo, como solo tú.
domingo, 8 de agosto de 2021
Se solicitan jóvenes
El mundo se enfermó de tiempo
y solo la juventud podrá sacarlo
de su estado catatónico.
Se le atrofiaron las articulaciones
del sistema neoliberal
por la ingesta de tanto veneno
separatista y competitivo
en que dicen de todo una cosa
siendo la realidad, lo contrario
para que odies de origen
lo que ni conoces.
El mundo se enfermô de tiempo
porque varias generaciones
cansadas de escuchar, tan solo de escuchar,
(esto significa sin participar)
historias de guerras y disturbios
civiles, se sentaron en
"su cierto estado de bienestar heredado"
sin incomodarse por nada colectivo
y no se reunieron más para gritar y actuar, cada vez que presenciaron una injusticia
Desde su comodidad aspiracionista,
pretencionista del dinero
sin enterarse cada vez
que alguien pisó y oprimió a otros:
"Son problemas ajenos,
por los que yo no me meteré
en problemas, estoy muy bien y
no voy a arriesgar mi vi... blabla".
El mundo está moribundo,
y pronto será polvo, si los jóvenes
no se deciden a cortar
el circuito del individualismo
con que se contaminó toda la piel
humana para dominar por el miedo, ante la falta de razón.
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