A Navidad huelen ya las casas,
ponches, galletas, pasteles,
turrones, frutas secas y cristalizadas.
Regresa la eterna costumbre.
Prisas y más prisas,
para terminar la compra de regalos
para no sé quién más falta
de cosas que nadie usará.
Y la lista de actividades por hacer,
también innecesarias.
Algunos, se acuerdan de los pobres,
es la época romántica en que existen.
Es el recordatorio del yo tengo, tú tienes, nosotros tenemos. Ellos no, ¡pobrecitos!
Tan pobrecitos como el niño que va a nacer.
Tan ignorados como él y su padre
y su madre. Huyendo desde entonces para salvarlo, igual que los migrantes de hoy.
Ya está la temporada de luces encendidas,
en que afloran todas las diferencias.
𝅘𝅥𝅰 Campanas navideñas de múltiples colores...
Navidad, navidad...