Se compartían sabores, colores, aromas...
Como las jacarandas, que tanto adornan las ciudades. Y se llega al punto en que no es más importante saber su origen, que el poder todos tenerlas y gozar su belleza. Un bien compartido.
Así compartamos hoy lo positivo, entre personas, entre naciones.
Hasta apaciguarnos.
Hasta serenarnos.
Hasta recobrar el sentido.
Hasta que se declare que:
"La vida es patrimonio universal de la humanidad."
Y así defender la de cualquier persona, sin importar su procedencia, como si fuera la nuestra.
Y amarnos. Y amarnos, hasta quedar totalmente desarmados...
*Luego tendremos que compartirnos agua.
