Tiempo... tiempo,
por más que corro
por más que me apuro
no puedo alcanzarte
Y con el robo de dos años
yo quiero ir más allá que tú.
y me quedo muy lejos, muy atrás
mirándote cómo sobrevuelas
mi destino, y con los puños
enojados e impotentes
te me esfumas, ay,
dejándome pensando en que ya tiempo no hay.
Poco que me faltaba,
de manera natural,
¡menos dos años!,
de qué manera podré
ya ni siquiera rebasarte,
me conformaría con poder
alcanzarte y andar contigo,
como dos enamorados
sin intención de llegar a ningún rumbo fijo.
Solo yendo para donde
soplará el viento, papaloteando
(cometeando, traduzco para mis amigos de allende).
- ¡Allende! ¿onde dices?
- Si, allende, allende.
- Ay, tiempo, dame el tiempo
que ya no hay. Los diecisiete
se me han quedado
demasiado atrás y el caminito
de migajas de pan
ya alguien lo borro
y no sé por dónde encontrar
mi ayer, que dejé sobre
el horizonte, cuando decidí
salir tras de ti. Para tiempo,
no seas así.