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lunes, 3 de octubre de 2022

Amigo bloguero

Ríe mi alma cuando te visito.
Al avanzar la vista
en tus letras,
ávida por desentrañar
lo que sentiste 
al sacarlas de tu pecho, 
de tu ser, 
o de tu alma también. 

Recibo cada día, tu ilusión generosa,
tu puesta en libertad de  creaciones, 
tu genio a disposición de todos,

-gra tui to-

-vo lun ta rio-

-al truis ta-

Solo deseando que alguien
de "sabe dónde"
encuentre tus escritos, 
y los goce y los atesore,
cualquier lector... yo. 

Alimentas con tu decir
y nos fijas firme a la vida
aun en los malos tiempos.
en cualquier circunstancia,
con mayor fidelidad
hacia el concepto de
"en las buenas y en las malas",
que todos los consortes. 

Bloguero, jilguero, ruiseñor,
que eres hombre o mujer,
¡El juglar de mi tiempo!
me deleitas con tu decir,
por eso es que quiero
que sigas existiendo.  

Pues ríe mi alma
con tu alma, cada vez
que nos conectamos
con las mejores intenciones,
a través de palabras
llenas de amor.



*** Google: Ponte las pilas y arregla blogger, para que siga habiendo belleza en internet. 

* Compañeros, insistamos de cualquier forma imaginable. 

sábado, 1 de octubre de 2022

La pataleta blogueril

Y después de la pataleta ¿Qué? Simplemente, nada. Prometí en mi segunda llamada, más acciones, ponerme de mil colores, y no sé qué tanta acción de protesta más.

Pero resulta que sin el suficiente personal, (que no creo hayamos llegado ni a 30) no se llega muy lejos, vaya, ni siquiera cerca de la salida de nuestra comarca. 

Es más, nuestro movimiento ni siquiera comenzó, porque ni logramos posicionar el título del asunto de inconformidad en los buscadores.

Pero sí leyeron quienes tenían que hacerlo,  porque desaparecieron los títulos de nuestras publicaciones de los motores de búsqueda. ¡¿?! 

Explico más... Por ejemplo, si escribo el nombre de mi blog y luego el título que usamos de nuestra protesta, el título no aparece como tal, sino como parte del texto. En cambio de cualquier otra entrada si aparece con el título remarcado. 

Ayer, una seguidora de Neuriwoman, publicó entrada protesta, en mayúsculas y apareció en la marquesina de los buscadores, a todas luces y reflectores. Pero, muy pronto desapareció. Eso quiere decir que cuidan ellos mucho su prestigio y ocultan lo que los menciona.

Por eso es que sugerí que publicáramos, en vez de mandar queja por su mecanismo privado.  

Sin embargo, revisen y verán que ya no se van los comentarios a spam. Todavía faltan varios detalles importantes por arreglar. 

Pero resulta que llegó octubre y todos lo están recibiendo con bombo y platillo, entonces, a seguirle, que ya los comentarios no se pierden.

Debido al éxito truncado, yo que prometí ponerme de todos colores, me muestro tal y como quedé con el desencanto de mi frustrado levantamiento blogueril. Los colores los iré recuperando de a poco a poco.

Oigan.... ¿Y... si... una huelga? Jajaja. Calla Sara, calla. Que no existes, cómo te digo para que lo entiendas.

Se despide de ustedes por hoy, una fantasma más, del mundo real y del virtual. 

Aum!

* Revisión prueba, para ver si todavía se mueve el lugar en lista de lectura una entrada al ser modificada. 

* Amigos, ya no se movió de su lugar original en mi lista de lectura. ¿En su lista? 

Pero eso fue por un rato. Se volvió a ubicar al inicio de la lista :( me disculpo por las molestia que esto les ocasione. 


jueves, 29 de septiembre de 2022

Googlear

Yo googleo 

Tú googleas 

Ella y él googlean 

Y a veces, cuando el "tal por cual" Google nos permite,

Blogueamos.

Pero cuando no podemos

bloguear como antes,

buen enojo que agarramos 

y entonces, nos organizamos,

elucubramos y protestamos.  

* Es verdad, si reconozco que ha sido muy importante Google en mi vida y lo agradezco de mil amores. Incluso confieso que ha sido mi relación estrecha más duradera, pero eso no significa que como en toda relación, no haya cosas por mejorar. 

Sobre todo cuando ha sido una relación fiel y "gratuita", sin considerar que por cada palabra que he escrito sin cobrarles un céntimo, tú, Google utilizas esas palabras, para que los lectores vayan a las páginas que mágicamente se enlazan a sitios para vender publicidad y llegar a ser una compañía millonaria a costa de mis (nuestras) ocurrencias.

No es que yo quiera pago alguno (que no estaría nada mal, con las crisis que se avecinan, nos caería de perlas) pero al menos quiero y estoy en todo mi derecho de poder seguir blogueando y cultivando amistad por diferentes lugares del orbe, que en muchas ocasiones son las que me regresan al equilibrio cuando los días no son tan buenos. Como fue durante el encierro de la pandemia. El sabernos conectados fue ¡la vida!, Pero qué curioso ¿No, Google? tú creciste más, a ti te fue mejor que nunca, mientras millones de empresas se fueron a la quiebra, tú superaste tus expectativas. 

Ponte las pilas Google, no nos pierdas, porque en los adioses, al menos yo si soy muy definitiva cuando digo: ¡Hasta aquí! Y algunos cuantos de mis compañeros de googleo y de blogueo. 

Reflexiona y no perdamos esta relación tan bella, duradera y fructífera que hemos tenido por unos 20 años o más. Desde que empecé a navegar o desde que abrí mi primer correo en Gmail. 

Segunda llamada, segunda llamada... Resuelve porfa los errores. No quieras ver la tercera llamada, que entonces ya me verás con todos mis colores y créeme que no quisiera estar en tus zapatos. 


* :) Como si yo fuera a representarles algo importante. Pero si no me empoderó yo ¿Quién me empodera? Un lapsus de inocencia se le perdona a cualquiera, amigos, no se alarmen. 

Google, te has convertido en mi musa.  Te dedicaré algunas entradas, ya verás.