Ser anónima y pasar desapercibida, me da la libertad que no cambiaría ni por todo el oro del mundo, ni por todos los aplausos posibles.
Puedo ir y regresar, hacer, pensar, decir y decidir todo lo que me plazca, sin el interés, ni el acoso de nadie. Una presión constante que no desearía tener.
Agradezco hoy a todas las personas y circunstancias que me impidieron ser algo distinto. Hoy comprendo que fue lo mejor que me pudo suceder. Me hicieron un gran favor.
.jpeg)
.jpeg)