Es muy importante trabajar en corregir nuestros defectos, hasta verdaderamente aceptar como somos, tener autoestima alta.
Al lograrlo, ya no necesitaremos que nos alaben o nos aplaudan, para sentirnos bien y tampoco hacerlo nosotros mismos. Cesa la necesidad de reafirmación constante, la auto promoción, el chocante yoyismo.
Una vez logrado, se produce el intercambio natural de afecto, sin que sostengamos en los estímulos de los demás, nuestro ego que tenemos fuera de control.
Vale la pena tener el valor de hacerlo, hasta valer.
¿Vale?
¡Vale!
Y, aquí te dejo en prenda un "vale" de cariño, que podrás hacer valer cuando lo desees, por el simple hecho de recibirlo sin que nos sume o nos reste valor, pero que sí nos haga sentir bonito.
.