¡Qué hermosa es!
Y la vida vive, valga la redundancia, en tiempo de calor.
Cada pensamiento, cada palabra, cada acción, provocan en la gente, ondas como las de la piedra cuando penetra el agua.
Lanzo lo mío, con todo el amor posible.
Y aunque los efectos, no disuelven ninguna guerra,
ni curan sus daños,
ni menguan secuelas,
Si producen por lo menos en mi pequeño entorno de anís, una cierta armonía y paz.
Es lo único que podría hacer y lograrlo será una hazaña.
- ¡Malditos gringos, ya paren con su violenta locura, que nos están llevando a todos!
- ¡Psht! A ver... respira profundo, ¿ya? más... ¿serena?... ¡Bien! Vamos, empieza otra vez.
Repite despacio y con toda convicción en cada palabra.
"Cada pensamiento, cada palabra, cada acción..."
Lunes soleado de primavera, ya a cargo del esplendor, que alegra y anima.
Feliz semana para todos, amigos.