¡Cuidado! No te fíes del escritor. Juega siempre. Esconde en los personajes, sus pensamientos y sentires.
Dice en primera persona, los actuares de otros que idealiza o simplemente para impactar. Y parece ¡Tan suyo, tan real! ¡Tan, tan! que hasta terapia le sugerimos.
Son mentiras, son mentiras, lo que dice el escritor. Gritos internos en lo dulce o ironías en lo que le atormenta. Verdades a medias, omisiones o llana ficción.
Suelos de terciopelo en campos minados. Pieles de durazno, en las más ajadas.
Expone ilusiones o repulsiones,
miedos o arrojos,
deseos o confesiones,
dentro de una gota de rocío
o un pétalo de abrojo.
Si quieres conocer al escritor,
obsérvalo fuera de sus textos. Cuando hable,
cuando vaya,
Cuando festeje
o cuando sufra con los suyos.
Míralo si puedes,
a través del cerrojo.
Es allí donde quedan sus dentros expuestos a toda luz.
¡Diantres!
No te fíes del escritor, la mayoría pretende crear belleza, enmedio del horror.
*Palabras de la muñequita de la imagen, que en un museo de trajes regionales, observa todo de la gente que llega.
*Imagen de la mija IMD, que se enoja porque se las robo, sin crédito a su mérito.
*Amigos, gracias por lo expresado en la anterior y con Ester.

